Han pasado alrededor de cuatro años desde que visite en su departamento al Alfa Jhon.
Al principio se negó rotundamente a tomar el puesto de Alfa, batalle en convencerlo hasta que después de un mes comprendió que era su deber y regreso a la manada.
Fue muy difícil para el Jhon convertirse en Alfa. Tenía mucho que entrenar y mucho que aprender de su padre. Tuvo que venir unos días su prima, la Reina Alfa Elizabeth de la manada Rubí para entrenarlo personalmente. Los días que estuvo ella fueron un infierno para él.
Pero al pasar de los meses se convirtió en el Alfa que todos esperábamos.
Jhon ha estado en busca del asesino de Dante. Está determinado en conseguir su venganza.
Además, se está ahogando en trabajo para poder olvidar a su luna, la cual lo rechazo. Es una verdadera pena para el Alfa Jhon, ya que su hermano Abel es mate de su hermana. Así que siempre anda sufriendo por su aroma, anhelándolo en cada momento.
"Teresa, ¿Cuáles son los pendientes de hoy?" pregunto mi Alfa, como dije se ahoga en trabajo.
"Alfa, llamo la Reina Valkiria. Quiere venir unos días a pasar vacaciones" comenté.
"Siempre está de vacaciones, es una suerte que su reino no tiene ninguna manada. Solo se manda ella sola y no tiene que hacer ningún papeleo" se quejó mi Alfa. "Es bueno que venga la anciana, la pondré a trabajar"
La Reina Alfa del Cuarzo Rosa. La Reina Valkiria. Ella es una anciana que tiene la apariencia de una jovencita de 18 años. Ella es la hija del emperador y una original, es la única que nunca ha tenido descendencia ni ha conseguido un mate. Dicen que es la reencarnación de la diosa luna por su delicada belleza.
"Otra cosa" interrumpí. Sin dejar de mirar los papeles me invito a que continuara hablando. "Encontramos información de Marcus"
Se quedó rígido y levanto la mirada. Teniendo por completo su atención.
"¿Dónde está?"
"Resulta que su prima salió a resolver unos asuntos aquí, en Estados Unidos. Y Marcus se enteró y quiere crear conflicto en su manada".
Él asintió preocupado.
"Prepara mi boleto. Dime en donde está" demando.
"Se encuentra en los Ángeles, al parecer llego hoy en la mañana"
"Arregla la mansión que se encuentra en las colinas. Iré a visitarla" asentí comenzando a preparar todo lo que me ordeno.
Al caer la tarde despedí a mi Alfa y me dirigí a mi casa a descansar unas horas.
Al llegar a casa me encontré con un joven lobo recién convertido. Cargando a una pequeña bebe de seis meses.
Sonreí al verlo. "Llegue cariño" me acerque a él para besarlo.
"¿Cómo estuvo tu día?" me pregunto.
"Estaré de guardia los próximos días, el Alfa salió de viaje e ira a ver a la Reina Elizabeth" di un largo y pesado suspiro
Tomé a la pequeña Diana en mis brazos y le di un cariñoso beso.
"Solo vine a descansar unas horas, tengo que hacer ronda en la noche"
Él asintió preocupado, no teníamos ni el año de casados y ya estaba atascada de trabajo.
Caín se dio a desear por tres largos años, hasta que por fin me dijo el sí, y se volvió uno de nosotros.
Le devolví a la bebe y subí a nuestra habitación a tomar una ducha y dormir un rato. Al pasar tres horas desperté y me cambié de ropa para salir a patrullar la zona.
Al bajar de la habitación me encontré con Caín viendo la televisión. Él me observo y se levantó del sillón acercándose a mí.
"¿Ya te vas?" pregunto.
"Sí, regresare mañana por la mañana".
"Te estaré esperando" susurro acercándose a mí.
Tomé su rostro con una mano y le di un beso de despedida.
"No te preocupes, estaré rodeada de guerreros" gruño molesto.
"Eso es lo que me preocupa, no me gusta que te vean" sonreí.
"Ni siquiera me ven, me tienen miedo. Tengo que darme a respetar"
"Y pensar que me case con la rechazada" sonrió con coquetería. "Fue la mejor opción de mi vida"
Me dio un leve beso y salí de mi casa. A cumplir con lo que me prometí hace cuatro años.
Proteger a todos mis seres queridos.
Fin.