CAPÍTULO FINAL

1948 Palabras
Mi Alfa gruño molesto y volvió a atacarlo, daba mordidas en lugares muy específicos y lanzaba alguno que otro arañazo. Me uní a la pelea y me escabullí entre ellos, golpeando a Marcus en un costado. Lo hago retroceder y comenzó a quejarse de dolor. "Maldita perra" me maldijo. Sonreí con suficiencia. "Gracias, y eso que no me has escuchado ladrar" saqué mi cuchillo y me abalancé a él, tratando de lastimarlo, pero fue difícil. "Perra tramposa, eso fue muy bajo. a****r con un cuchillo de plata" comento molesto. "Estoy dispuesta a caer de lo más bajo solo para proteger a mi Alfa y a mi manada" susurre con voz firme. "Estoy de acuerdo contigo" sonrió con malicia. Detrás de él aparecieron tres lobos más. Miré mi cuchillo a un costado y solté un fuerte rugido, invitándolos a atacarme. Aparecieron un par de orejas y una cola debajo de mi espalda. Mis garras salieron junto con mis colmillos. Rugí más fuerte, convirtiéndome en lobo por completo. Era una enorme loba color n***o. Corrí hacia los tres lobos que estaban detrás de Marcus, comenzando a lanzar mordidas a sus patas. Uno chillo de dolor al sentir mis colmillos incrustados en su pata. Otro lobo se subió encima de mi, tirándome al suelo y sometiéndome. Pero en una de mis mordidas, tome fuertemente su cuello y lo asesine al instante. Dando así mi primera muerte. El otro lobo miró con horror a su compañero muerto y comenzó a correr a mi dirección, dispuesto a matarme. Ataque sus patas y lo rasguñe en los ojos, dejándolo ciego por unos minutos, los cuales aproveche para cortarle la garganta con mis garras. Mi segunda muerte, tengo que recordar la fecha de hoy. Finalmente quedaba uno de los tres lobos, lo miré furiosamente. Él se encogió de miedo y trato de huir, pero le termino gruñendo Marcus, dejándolo sin opciones. Este lobo parece un cachorro recién transformado. Aun así, no puedo tener piedad. Sin mucho esfuerzo me acerque a él y me transforme en humana, quedando completamente desnuda. Me miro apenado y cerró los ojos. Grave error. Me subí encima de él y tomé su cuello y comencé a apretarlo con fuerza, asesinándolo en unos segundos. Mi Alfa aún continuaba luchando con Marcus, comencé a correr a su dirección y traté de lastimarlo con mis garras. Marcus se alejó bruscamente y sonrió en nuestra dirección. "Ya recuerdo quien eres" comento Dante. "Tú eres Marcus de la manada Rubí. La Alfa Elizabeth da mucho por tu cabeza" Marcus dejo de sonreír y nos miró molesto. "Si" continuo Dante "Eres el alfa que traiciono a su Reina. Eres una basura" "Yo estaba dispuesto en desaparecer de la vida de Elizabeth y comenzar una nueva vida con mi mate. Dejar de lado la venganza." Comenzó a hablar "Pero tú..." Se transformó en humano, quedando desnudo. "Tú mataste a mi mate" lo encaro molesto y comenzó a correr hacia él. "¡Tu mate trato de lastimar a mi manada, no me dejo otra opción!" lo termino empujando, mandándolo lejos. "Ve el lado bueno, tendrás otra mate" No interferí en su pelea, solo me limite a observar. Si veía que algo no andaba bien iba a interferir. "Eso no será posible, ahora mismo estaría muerto sin la intervención de la bruja Carmina" comenzó a levantarse "Fui ingenuo al pensar dejar los rencores de lado. Estoy determinado en terminar la monarquía del Rey Sasha" Comenzó a correr otra vez hacia Dante, pero en eso vi que algo brillaba en su mano. ¡Era el cuchillo de plata! Comencé a correr a su dirección, para defender a mi Alfa. Pero fue demasiado rápido y Marcus se subió sobre Dante y pasándole el cuchillo sobre el cuello, degollándolo al instante. "¡No!" grite, enterré mis garras en su hombro y lo aleje bruscamente de él. Tome el cuchillo tirado en el piso y a paso rápido ataque a Marcus, haciendo imposible que se defendiera y rasgándole el pecho. Haciendo una enorme abertura. Escuche un aullido de retirada, Marcus fue socorrido por dos lobos y se lo llevaron. Otros lobos comenzaron a perseguirlos y yo me quede junto al cuerpo de mi Alfa. "No, no, no" traté de detener la hemorragia. Pero era imposible, Dante ya estaba muerto "Diosa, por favor. No te lo lleves" mis lágrimas estaban saliendo desconsoladamente. hicé lo imposible para curarlo, pero fue en vano. Unos lobos llegaron a auxiliarme, tuvieron que darme un calmante para poder tranquilizarme, ya que me encontraba muy nerviosa. Nuestra manada aulló de dolor, ante la pérdida del Rey Alfa Dante. En eso veo a lo lejos como se va acercando la joven luna al cuerpo de Dante. Tomo su cuerpo con desesperación y comenzó a llorar desconsoladamente. No aceptando la muerte de su pareja. Yo igual me encontraba llorando, no pude proteger a mi Alfa. A la única persona que tenía que proteger, ese era mi único deber y no lo cumplí. "Gracias a la luna que estás bien" Caín me abrazo abruptamente, observo mi mano y entro en pánico "Mierda Teresa, suelta el cuchillo. Te estás lastimando" Aún tenía el cuchillo de plata en mis manos, estaba aturdida. Soy un desperdicio de persona. No merezco ser Beta. "Teresa, mírame" trato de llamar mi atención "¡Mírame!" grito demandante Caín Lo mire y volví a llorar, llore desconsoladamente. Saque todo el dolor y angustia que tenía guardado en mi corazón. Pero esto será la última vez, protegeré a mi próximo Alfa y a mi manada. Lo juro por la luna. Pasaron diez minutos para que dejara de llorar, observo que se llevan el cuerpo del Alfa. Me levante del suelo y trate de recomponerme. Tengo que organizar lo que sucederá de ahora en adelante junto con el Anterior Alfa. Tomé la mano de Caín y le sonreí tristemente "Gracia Caín, ahora me siento mejor" le di un apretón de manos y lo solté "Ve con los demás por favor" "Pero..." trato de negarse. "Está bien, estaré bien" traté de tranquilizarlo. Asintió no muy convencido y se dirigió hacia en donde estaba el refugio. Me dirigí a la luna, que aún se encontraba en donde estaba el cuerpo de su pareja y la ayudé a ponerse de pie. "Lo lamento, trate de protegerlo" hice lo mejor que pude para no llorar "Llegue tarde mi Luna" Me hinque, suplicándole clemencia. Sentía tanta vergüenza. "Está bien Teresa, hiciste lo mejor. Protegiste a la manada y a mí, y por eso te estoy completamente agradecida". Levante mi rostro y la mire con tristeza. Asentí tristemente y me alejé de ella, buscando al antiguo Alfa. Encontré a la pareja de Alfas en la casa principal, ambos estaban tristes y abrazándose muy tristes. "Necesito hablar con usted, Alfa" los interrumpí. Una muchacha se acercó a mí y me dio un vestido muy pegado a mi parecer. "Perdona, es lo único que encontré" me susurro apenada. Yo solo asentí y sin dejar de ver a mi Alfa esperé una respuesta. Él asintió y nos dirigió a su despacho. "Sé que estamos en una situación difícil, pero el Alfa me encomendó una tarea antes de su muerte" "¿Qué te ordeno Dante?" pregunto. "El Alfa Dante ya sabía que él fallecería en unas horas, me dio la misión de buscar a su hermano Jhon y cederle el puesto del Alfa" El Alfa quedo en silencio unos segundos y asintió sin ninguna emoción. "Será una gran suerte que encuentres a Jhon, solo espero que no tardes mucho" susurro. "No regresaré a la manada sin Jhon" El alfa asintió, y me dejo ir para poder empacar mis cosas y partir en la brevedad posible. Al llegar a mi casa, se encontraba sentado fuera de está Caín. Al parecer estaba esperándome. Me miro algo sonrojado, ah es cierto. Llevaba un hermoso vestido pegado. "Estas linda" susurro. Me acerque a él y tome su mano. "Caín, me iré por un tiempo" le comenté, el me miro atónico esperando una explicación "Iré a buscar al joven príncipe para que tome su lugar como Alfa" Él asintió tristemente. "Ve con cuidado" Asentí y me acerqué a él para darle un abrazo. Él me acepto gustoso y estuvimos abrasados por varios minutos. Levante la vista y lo mire fijamente a los ojos, posteriormente a sus labios. "Ni pienses en besarme, tenemos que pasar hasta la segunda cita." Se alejó bruscamente haciéndose el digno "No soy una persona fácil, respétame" Me reí a carcajadas por su ingenio. "Cuando regrese no solo te daré un beso, te marcaré y serás completamente mío" "Espero que lo cumplas" "Y no solo lo voy a cumplir, sino que además vas a ser mi marido" le sonreí pícaramente. "No puedes resistirte a mi encanto natural" comento pasando un mechón de su cabello a la parte de atrás. Que diva. Y al caer la noche, salí de la manada Zafiro. En busca de su próximo Alfa. Pasaron alrededor de dos semanas hasta que encontré información de su ubicación. Al parecer está viviendo una vida muy simple entre los humanos, solo trabaja. Al estar frente a la puerta de su departamento me di el valor de tocarla. Sabía que estaba alguien adentro, podía escuchar los latidos de su corazón y su respiración. Antes de que tocara abrieron la puerta bruscamente. Frente a mi estaba mí Alfa, no lo podía creer. Más que nada no lo podía aceptar, la persona frente a mí se encontraba todo desaliñado y sucio. Al parecer lleva dos días sin bañarse. "¿Qué es lo que quieres?" pregunto bruscamente. "Vengo de la manada Zafiro, se me ha pedido entregarle esta carta" extendí la carta y el la agarro de mala gana. "¿Acaso no conocen los mensajes de texto o las llamadas telefónicas?" pregunto gruñón. "Príncipe Jhon, o mejor dicho Alfa Jhon el Alfa" me interrumpió. "El Alfa es Dante, yo solo soy un segundón" "Príncipe, el Alfa Dante falleció hace dos semanas" "¿Qué?" me pregunto pasmado. La carta que tenía en sus manos cayó al suelo y yo me agache a levantárselo. "¿Qué mierda estás diciendo?" "Hace dos semanas la manada fue atacada, el Rey Alfa Dante protegió a la manada con mucha valentía. Lastimosamente murió en batalla." "No, no, no, no" comenzó a ponerse nervioso "Yo no puedo, ¡Zaira! ¡Si! ¡Denle el mando a Zaira!" trato de calmarse, pero fue un poco difícil. Sus manos estaban temblando de lo nervioso que estaba. "El Alfa Dante dejo esta carta, y me pidió específicamente que se la entregara a usted y que tomara el mando" "Esto es estúpido" rompió el sobre y saco la carta, comenzando a leerla. "Esto no puede ser" "Por favor cálmese" traté de acercarme a él y tranquilizarlo, pero aparto mi mano bruscamente. "Fuera" susurro. "¿Qué?" pregunte conmocionada "¡Fuera!" me empujó bruscamente, sacándome de su departamento y cerrando la puerta lastimando mi nariz. "¡Señor, tiene que tomar el poder! ¡Un pueblo necesita de usted!" le grité tocando la puerta bruscamente "No me iré de aquí sin usted" "Me importa una mierda, no regresaré a la manada. Tengo una vida aquí, no puedo irme" demando. "Pero señor" traté de replicar. "Ten un excelente día". Se despidió de mí. Volví a golpear la puerta bruscamente y a gritarle. Pero me ignoro por completo. Toda esa tarde me la pase sentada fuera de su casa, esperando a que saliera. No iba a rendirme fácilmente, fue la primera y última petición de mi Alfa. Así que lo tenía que cumplir a cualquier costo.
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