PDV Maria Despues de salir del capitolio, Dante y yo iniciamos un paseo por la ciudad, para mejorar nuestra aventura, nos fuimos en un grupo de excursión de esos que traían muchos turistas que venían a ver la ciudad. Eran alrededor de 30 personas entre las cuales estabamos incluidos nosotros 2, nos fuimos en un gran autobús y fuimos recorriendo juntos la ciudad. La capital de este país tenía muchas cosas interesantes, llegue a ver numerosas estructuras de diversos tipos y que me dejaron encantadas. Muchas turistas se quedaban viendo a Dante, algunas de hecho se acercaron de forma disimulada con alguna excusa para poder hablar con èl, pensaron que yo era su hija… quizas por que mi cara algo añiñada puede ser. Tuve que tomar a Dante de la mano y besarlo para que vieran a quien le “perte

