NARRA HOPE El tiempo me demostró que lo más valiosa de la vida, sería las amistades y familia que tuvieses cerca. Había pasado la mayor parte de mi vida persiguiendo un amor que no me pertenecía y que había forzado durante años a ser mío. Dos piezas del rompecabezas no encajarían a la fuerza, lo entendí tarde. Había tenido probablemente toda mi vida al amor correcto ante mis ojos y había sido ciega. Había muerto y renacido muchas veces, seguía siendo aterrador subir a automóviles y se hacía imposible no recordar a Gonzalo. Álex era una viva imágen de Gonzalo y finalmente había cumplido de uno u otro modo lo que quería él, había conocido a su pequeño. Y nadie se había equivocado, era una mini versión de él. Crecía fuerte, grande y valiente. Estuve en sus primeros pasos, sus primeras p

