NARRA BRUNO JONES. Mucho tiempo después. Meses más tarde. —¿Te ha gustado nuestra cita?—Pregunté curioso. —La mejor cita.—Respondió besando mis labios.—Ahora solo vayamos a casa.—Seguía. Besé sus labios, puse su cinturón y manejé lentamente. Algo que aprendí con el tiempo para que Hope fuese mi compañía en el automóvil. —El tiempo se va muy rápido cuando estamos juntos.—Susurré. —Significa que disfrutamos tanto cada segundo que estamos juntos que no nos damos cuenta del tiempo corriendo.—Respondió, causando en mi una gran sonrisa. —Algún día te haré mi esposa...—Dejé salir. —...¿Y si digo que no?—Respondió confundida. Guardé silencio y sabía que lo había arruinado hasta que estalló en risas.—¡Es una broma! ¡Claro que quiero casarme contigo Bruno! Detuve el auto y llegamos a

