Ya estábamos en la casa, entre mientras Edward se había quedado afuera.Quise llegar a mi habitación, pero primero fui a buscar a María. —¡María! —contesté sonriente. —Hola señora...¿cómo le fue? —me preguntó mientras caminaba de un lado al otro en la cocina. —pues me acabo de enterar,la enfermedad de Edward —dije emitiendo un suspiro, pero María no me dijo nada.Enarque una ceja y pregunté: —¿Lo sabias? —Si... lamento no decirle pero creo que era algo, que el debía decirle. No sé enoje conmigo,porfavor, no me enteré hace mucho. —Esta bien, María entiendo. —¿Y que paso? —informe básico: Eduardo me comentó eso porque nuevamente había sentido un dolor fuerte en el pecho. No tuvo otra opción que decirme la verdad, me puse a llorar en su hombro. Después continuamos Armando el gran pastel.

