Habíamos detenido porque sinceramente me dolía demasiado el cuerpo tanto traqueteo, habíamos estacionado en un bosque que estaba bastante lejano. Ricardo junto con uno de los muchachos había juntado leña y le habían encendido. El día está bastante frío, habían algunos copos de nieve que caían en forma tranquila. Tenía tantas preguntas, tantas dudas. me preguntaba si mi marido llegaría a conocer a mi bebé, si en algún momento el abreviar los ojos y me diría Hola. solo quería saber si lo podría volver a abrazar y que él me correspondiera. quería poder besar sus labios y sentirlo vivos, sentir sus caricias en mí. todos habían intento animar meh en este tiempo. a pesar de todo el esfuerzo, seguía bastante rota. me dolía el alma no poder hacer nada por él, cada vez que sonrío por algún motivo

