─¿Él te forzó a tener sexo? ─pregunta tan asombrado como molesto. ─¿Sabias que eso es violación? ─lo ve incrédulo. ─yo no lo sabía. ─Por eso estás a la defensiva todo el tiempo... ─musita intentando tocar su mano, pero se detiene por lo que le ha dicho. ─Nunca sabré porqué decidió seguir conmigo si no me quería... pero yo seguía porque no tenía opciones. Me convertí en la esposa más atenta y leal, la madre más eficiente que podría existir, pero no era suficiente para él. Discutía por todo, nada le parecía suficiente y continuó saliendo el fin de semana mientras yo lo esperaba en casa. Empecé a sentirme mal y ahí descubrí que estaba embarazada de nuevo, eso lo enfureció, me dijo que no quería tener otro hijo conmigo y que lo abortara, pero no lo hice. Y él, se encargó de que yo supiera

