Se me hacía tarde, tenía que apresurarme con la cena pero sin verme sospechosa. Me levante de la mesa, tomé mi plato, me aproxime a la cocina a colocarle un plato de más a mi querido hermano que está lavando los platos esta noche, que por cierto se veía muy bien con el delantal rosa de mamá, lo que me hace recordar en el gran debate que tuvieron por el estúpido color del delantal, les diría como terminó pero se me estaba haciendo tarde.
—Ahí tienes esperancita— Le guiñe un ojo.
—Nos vemos en el club— Susurró Víctor
Subí velozmente las escaleras hacia mi cuarto, como es de costumbre tropecé y mi madre grito. — ¿Estas bien Cariño?
—Claro mamá solo tengo mucho sueño— Mientras pensaba "Estúpidas escaleras!".
Grite a mis padres buenas noches, entre a mi cuarto y cerré la puerta detrás de mí, para mi sorpresa Israel estaba encima de mi ropa, que estaba encima de la cama "valga la redundancia".
Cogí mi paño y me metí al baño silenciosamente, debía apresurarme, en cualquier momento Max bombardearía mi ventana con piedras. Mientras me bañaba no pude evitar pensar en "ése momento". Mientras enjabonaba mis senos no podía parar de pensar en esos atractivos brazos, me mordisquee los labios y me sonroje, pensé en lo emocionada que estaba por verlo esta noche.
Al terminar de bañarme y fantasear un poco, tome mi paño, lo enrolle en mi cuerpo, tomé el cepillo de dientes que estaba en mi vasito, le coloque pasta dental y me cepille como desquiciada, no podía dejar un cabo suelto, en cualquier momento, Theo me tomaría de mi fina cintura y me daría un beso, un besos de adultos.
Aunque eso solo estuviera pasando en mi imaginación, debía adelantarme a cualquier suceso futuro. Al terminar salí de puntillas a mi habitación, deje la puerta del baño abierta para no hacer tanto ruido y sin querer pise la cola de Israel, quien me estaba esperando obedientemente fuera del baño.
—Perdón— Susurré
De la nada mi puerta se abrió, por un instante mi corazón se detuvo, volví a la vida cuando vi que era mamá, quien venía a darme las buenas noches como lo hacía de costumbre.
—Espero que descanses bien, no sé que estarás tramando— Dijo colocando mi cabello detrás de la oreja.
En ese momento agradecía de tener a mi mamá de mi lado y pensé " A ella si podría decirle a donde voy", estoy segura de que este es el momento adecuado.
—No te preocupes mamá, solo me estoy preparando para dormir— Dije colocándome la ropa por encima del paño.
Sé muy bien lo que están pensando, soy una mierda de hija pero en ese pequeño segundo en el que temí, muchas incógnitas pasaron por mi cabeza ¿si le decía a mi padre? O ¿si no me dejaba salir? O ¿intentaban darme la clásica charla que cree que funciona? No podía permitir eso esta noche, se lo diría en cualquier otro momento.
Mamá me miro un poco extrañada pero asintió, me dio el típico beso de buenas noches y salió del cuarto.
Yo aliviada suspire, me quite la ropa que tenia puesta, me levante, me mire en el espejo que estaba en mi closet, agarre mis pechos, los subí y dije
—Todo saldrá bien esta noche— Convencida de que no habría inconvenientes esta noche.
Mire a los peluches que estaban sobre mi cama y saqué la ropa que ocultaba allí, me coloque unas medias de maya, unos jeans que estaban rotos del lado de la rodilla izquierda, tome mis botas de tacón negras y me coloque una camiseta rojo ladrillo, le hice un nudo por la parte de mi espalda para hacer un efecto ajustado, me di la vuelta hacia la mesita de noche, mire la hora en mi celular y rogaba porque Max se apresurara.
Pasaron como veinte minutos para finalmente escuchar esa roca que podría volver a destrozar mi ventana. Abrí la ventana y susurré
—Me debes una ventana.
Max sonrió y respondió
—Si ajá — Colocando los ojos en blanco
Me tire nuevamente por la ventana, abracé a Max y le dije
—Bien, vayámonos.
Como era de costumbre, cuando íbamos camino al Club, Max balbuceaba rumores que no eran de mi interés, y al finalizar los rumores siempre los complementaba con un alago para mí.
— ¡Te vez preciosa! — Dijo mientras retomaba el montón de rumores que de algún lugar se sacaba
Para acabar con mi aburrimiento, le pregunte
— ¿Qué hicieron ayer cuando me fui? —Dije sin mostrar interés alguno
—No nada, lo muchachos no se dieron cuenta de que te fuiste— Pff– continuó diciendo— Aunque Theo y yo fuimos por bebidas, fue divertido pasar tiempo con él.
"¡Maldita perra! Sé muy bien como se quería divertir con mi hombre".
— ¿En serio? Me alegra que pudieras conocer bien a Theo— Dije de manera sarcástica —En realidad tenía algo que contarte, la razón por la que me fui ayer, fue porque el rato que pase con Theo, digamos que nos acercamos mucho.
— ¡Cuenta estúpida!
—Pues, sin querer lo vi sin la camiseta. Theo obviamente se disculpó, se acercó a mí y me dijo que lo esperara afuera, que quería hablar algo conmigo y pues eso, sólo eso.
—Y dime ¿qué pasó? ¿Qué te dijo?
—Oh mira, llegamos, apresurémonos, Theo... Digo, la banda ya debe estar por tocar
Realmente no he tenido el momento de hablar con Max sobre Theo, esta noche no pensaba poner atención a eso, pero siento que debería empezar a preocuparme un poco, no quiero que cuando Theo me elija, Max deje de hablarme.
Me adelante a Max y entré al Club, como la mayoría de las veces cada quien estaba por su lado haciendo de sus cosas, en fin, tome una bebida de las que estaban repartiendo y tomé una para Max, habíamos llegado a tiempo para escuchar a la banda tocar, Max me tocó el hombro, se acerco a mi oído y me dijo
— ¿Cómo hace tu hermano para llegar antes que tú?
—No sé, supongo que camina rápido— Respondí encogiéndome de hombros— Toma— le entregue a Max su bebida.
Theo nos observó desde el escenario, se veía tan ardiente con esos vaqueros claros que quedaban ajustados a sus gruesas piernas y ni hablar de la camiseta negra ajustada que hacia lucir sus pectorales, ¡me dejaba sin aliento!
—Buenas noches a todos, somos Radio Song— Decía Theo desde el escenario.
Cuando escuché cantar a Theo, era como si la gente a mi alrededor hubiera desaparecido, solo podía escucharlo y ver como sostenía entre sus manos de una forma tan excitante el micrófono, como a veces me miraba de reojo, lo lindo que jadeaba y lo sexy que se veía cada vez que pasaba su mano para recoger su cabello.
Estaba segura de que en cualquier momento Max diría que necesitaba ir al baño, no lo culparía yo también ciento que debería ir, apreté fuerte los muslos.
De la nada siento como me toman del brazo de un jalón. Mis ojos casi se salían de sus cuencas cuando vi a mi padre llevándome fuera del Club. Rápidamente me solté, tuve que forcejear un poco para lograr liberarme de sus grandes y ásperas manos.
Papá me miro enfurecido y algo sorprendido, me volvió a tomar del brazo, se acercó a mí y susurró a mi oído
—Si no quieres hacer de esto un Show, vente conmigo a casa.
Yo sin saber que decir o cómo reaccionar, tartamudeando dije
—N-no—Dije un poco enfurecida.
Max estaba tan tieso como yo, mi padre realmente pensaba que Max y yo no hablamos.
—Lo que hago, lo hago por tu bien— Gritó enfurecido— No puedo dejar a mi pequeña niña en este prostíbulo ¿acaso no te has dado cuenta que tiene a el demonio a tu lado?
—Papa, Max es mi amigo, no toleraré que lo insultes, entiendo tu enojo, pero ya no soy tu niña de quince años.
Me puse nerviosa, de fondo se escuchaba como Theo se equivocaba con la letra de la canción. Inmediatamente me volteé, él estaba tratando de observar lo que estaba sucediendo aquí, jamás había sentido tanta vergüenza en mi vida, los mellizos dejaron de tocar sus guitarras, la batería se dejo de escuchar, Víctor tomo el micrófono y para ayudar a Theo dijo
—Gracias a todos por escucharnos, somos Radio Song, Buenas noches.
Las luces se habían apagado, todo había quedado en tinieblas, solo podía escuchar a la gente abucheándoles.
— ¡QUE MIERDA DE BANDA!— Grito alguien del público.
— ¿Acaso eso era todo?— Si quisiera escuchar mierda me hubiera quedado en casa.
—Son unos Freaks.
Esos solo eran algunos de los comentarios que podía escuchar.
— ¿Qué haces aquí papá?— Le dijo Víctor con autoridad a mi padre —Alice está conmigo.
No supe cómo actuar y solo escupí las palabras de mi boca
—Por favor no te metas en esto Víctor— Dije sin saber si en realidad me había escuchado.
—Ella tiene razón hijo, esto no te incumbe— Dijo mi padre siendo tan injusto como siempre
— ¿A caso es porque él es hombre?— Dije alzando mi voz — ¡Es que no entiendo porque le das más derechos a él que a mí! No te molestas con él porque está aquí, no te molestas porque se masturba viendo porno en internet, ¡no te molestaste la vez que chocó el carro¡.
—Alice, no sé de qué me estás hablando— Dijo mi padre con una voz un poco quebrada.
—No me interrumpas por favor, sé que lo quieres defender porque es tu hijo favorito, pero quiero que sepas que yo tengo los mismos derechos que él, no puedo vivir toda mi vida permitiéndote que me sometas.
—No pienso seguir discutiendo contigo aquí, espero que tengas la decencia de al menos llegar temprano a casa.
Mi padre ni siquiera se digno a mirarme para decirme todo eso, solo se dio la vuelta y se fue. Me sentía destrozada, voltee y ahí seguía Víctor
—Oye, disculpa por todo lo que dije me dejé llevar por el enoj...
—Estas fuera de la banda.
Ni siquiera sabía que era parte de la banda, Víctor se fue. Theo ni siquiera me buscó, mi padre estaba enfurecido, decepcioné a mi madre y ahora soy la burla de este pueblo, ya no se que más podría esta noche salir mal.