Alices
Todo se había vuelto un caos, desde que mamá se fue de casa, ya no cenamos en la misma mesa, papá pasa el día en su cuarto como si de un niño se tratase, se notaba su depresión, era tan raro ver a papá en ese estado, Dani cuando no está en el departamento con mamá pasa el día en casa tirado en el sofá viendo la televisión, también estaba deprimido, mamá lo suele consentir mucho, supongo que sentía ese vacío. Victor, andaba por ahí, arruinando más vidas o eso pensaba, intentaba no cruzarme con el, decidí dejar de ir a los ensayos. No he podido hablar bien con Theo para poder explicarle mi situación, supongo que el también tendrá sus problemas, no lo quiero molestar con los mío, hablo como si fuéramos novios, no veo necesario explicarle nada, bueno, tal vez si debería ponerlo en contexto, como mi amigo también se puede preocupar.
Me siento algo tonta al tener que actuar como si no quisiera estar con el, en estos momentos quisiera tener a Max a mi lado, me serviría mucho alguno de sus consejos, no entiendo nada de lo que sucede, La casa de Max está vacía, mi familia se está derrumbando y mi “amigo” es más como mi novio sin serlo aunque quiero que lo sea. Todo esto me frustra
Decidí levantarme de cama, no era la mejor forma de empezar el día.
Fui al baño a arreglarme para bajar a buscar algo de comer, está casa se había vuelto una residencia dónde se dependía de uno mismo. Luego de hacer mi rutina diaria (ya saben, bañarme, cepillarme, intentar arreglar el cuarto) revise mi teléfono mientras salía de mi cuarto, Theo finalmente se había decidido en escribirme, no entiendo por qué quiere estar con alguien como yo, soy tan arrogante, es un mal en esta familia.
Texto
Hey, disculpa por no haberte escrito, esperaba que tú lo hicieras, yo si pensé en hacerlo pero no sabía si estabas ocupada, me cansé de esperar una señal de humo y decidí escribirte ¿Todo bien? No te he vuelto a ver en los ensayos ¿Podemos hablar? No sé si sea correcto que un amigo te diga esto pero extraño pasar rato contigo, espero no molestar ni nada *emoji apenado*
El mensaje de Theo era como tomarse una taza de leche MUY dulce por la mañana, mi corazón ya estaba acelerado. Escribí apenas pude parar de dar brinquitos de alegría, para mí suerte nadie estaba cerca.
Texto
Hola tú, han pasado muchas cosas por estos lados por eso no he vuelto a ir a los ensayos, discúlpame tú a mí, si pensé en escribirte pero no supe que escribir, si quisiera que nos veamos pero no sé si sea el momento adecuado. También extraño pasear contigo.
Envié el mensaje, moría por saber qué pensaría al leer mi mensaje.
Todo entre nosotros dos estaba sucediendo muy rápido, a veces cuando lo pensaba se me hacía muy raro, después de todo el drama con Max es como si la paz y la tranquilidad hubieran durado un par de días y estuviera otra vez en este ajetreó. Ya no se ni lo que estoy haciendo, enserio me siento muy fuera de mi centro, ¿Estaré jugando con Theo? Quisiera que todo se aclarará, enserio este desayuno pasaría de ser muy dulce a tener un sabor amargó, amargo como la cara de Israel porque con todo el mundo teniendo la cabeza en el culo se habían olvidado del gato y de su caja, pobrecito, sus nalguitas de gato deben estar muy rasposa por esa arena vieja.
—Ven aquí Israel, te daré un poco de cariño- dije mientras trataba de llamar la atención del gato
No tuve respuesta alguno, ni siquiera una mirada de odió, supongo que el también estaba exhausto.
Vale, mejor digo adiós al desayuno, Tomaré un vaso de chocolate y listo, estaré fina para aguantar hasta el almuerzo que con suerte era mejor, no se porque tenía la intención de que me encontraba engañándome.
Fui a preparar mi bebida achocolatada, gaste todo lo que quedaba en el empaque, no me arrepentiría de nada después de un largo trago.
Para terminar con mi parada en la cocina fui a cambiar la caja de Israel, alguien debe demostrarle a ese gato que aún se le quiere en esta casa.
Saliendo al patio me encontré a Víctor, estaba observando el árbol de los vecinos, estaba convencida de que ahora sí estaba chiflado.
—No te preocupes ya estoy por entrar— dijo Victor sin siquiera voltear a mirarme
—no te preocupes, termino aquí y me iré.
—¿Me odias?— pregunto aún viendo el enorme árbol
—Odiar es una palabra fea, eso nos enseñó mamá.
Victor no respondió más, fue un silencio muy ensordecedor. Yo terminé de limpiar la caja y nuevamente la llene de arena, salí de ahí, preferí evitar que todo mi día se arruinará.
Luego de terminar mis labores prepare algo rápido para papá, unos huevos con pan tostado y tocino, necesitaba levantarlo de cama, aproveche para hacer el papel de buena hermana y también prepare algo para Dani. Subí con cuidado las escaleras y me encargue de repartir la comida.
—Papa ya es de día, necesitas levantarte
—No te preocupes cariño, pedí reposo en el trabajo
Sufrir de amor no era motivo para fallar en el trabajo o eso supongo yo.
—eso lo sé papá, no estoy aquí para regañarte, vengo a darte algo de comer, necesitas tener fuerzas.
—Gracias por lo que haces Alices, ahora que no está tu mamá no se que debo hacer
—Empieza con comer algo y luego piensa en arreglar las cosas con mamá, sabes que ella también te extraña, seguro solo está esperando unas disculpas de tu parte.
—dios te escuché hija, ¿Puedo pedirte un favor?
Mi detector de peligro enloqueció
—¿Que será papá?
—¿Puedes encargarte de hacer el almuerzo?
—Claro—Respondí sin ánimos
Quería ayudar no hacer de su esclava.
—Gracias cariño— Respondió mi padre dando un gran bocado a su pan
Salí de su cuarto para entregar la comida a Dani. Toque varias veces su puerta, como no me abrió decidí entrar
—Solo quiero decirte que tengo los ojos cerrados
No escuché su chillona voz de puberto, abrí los ojos y Vi como su cuerpo aún se hallaba descansando sobre la cama, de una vez supuse que había pasado la madrugada despierto, decidí no molestarle y dejé el desayuno sobre su mesita de noche, seguro se despertaría con hambre.
Bien ahora, bueno, ya no sabía que hacer, me quedé un rato observando los cuadros en el pasillo, todo esas fotografías me hacían pensar en una película, es tan raro cuando te ves de pequeño, solo piensas en ¿Ese soy yo?
Mi teléfono vibró de la nada, una notificación había llegado, yo ya me estaba haciendo idea de quién podía ser, saque mi celular del bolsillo y me dirigí a los mensajes, era de Theo
Texto
Entiendo, no te preocupes ¿Qué haces? ¿Crees posible que nos veamos hoy?
¿Vernos hoy? Con todo lo que debía hacer en la tarde, he visto como mamá prepara los almuerzos y no se ve nada fácil.
Texto
Claro ¿Que te parece en media hora por el parque de la redoma?
Tal vez me deje llevar.
Me fui a cambiar, exagere al decir media hora, obviamente necesitaba más tiempo para alistarme ¿Qué debería ponerme? Estaba entrando en pánico. Cálmate Alices todo saldrá bien, Theo amara cualquier cosa que lleves puesto, aunque se trate del mantel de cocina o una bolsa de basura a él le encantará, así que respira profundo. Me calme, entre a mi cuarto y empecé alistarme, realmente estaba desafiando las leyes. Ya finalmente lista me di cuenta que había pasado media hora.
—Sabia que se me haría tarde.
Baje apresurada, no podía contar con tiempo que no tenía, debía llegar al lugar, saludarlo, escuchar lo que tenga que decirme ( tal vez pasar unos cinco minutos sentados hablando) y venirme, papá cuenta conmigo.
—¿Vas a salir?— pregunto Victor desde el sofá
Solo lo mire y seguí, no tengo porque darle explicaciones.
Vale ahora evitar sudar, ósea soy mujer no superhéroe, debía apurarme
—¿Te llevo?
Se me erizo la piel, esa voz podía reconocerla en cualquier lugar, voltee, como sospechaba la voz era de Theo
—¿Qué haces por aquí?— Fue lo primero que se me ocurrió preguntar
—Pues, supuse que se te había hecho tarde y pensé en pasar a buscarte
Theo enserio se estaba arriesgando por mi
—Eres mi héroe— dije mientras me montaba en la moto
—agárrate duro— dijo Theo.
El disfrutaba esto tanto como yo.
—Ya llegamos
El viaje se me había hecho algo corto
—oh que alegría— Respondí bajando de la moto algo adolorida.
No tuve un buen sueño anoche
—¿Estás bien?— Pregunto Theo algo extrañado
—Si, no es nada
Que apenada me sentí en ese momento
—bien ¿Dónde nos sentaremos?—pregunte para disimular mi dolor
—Mmm hoy no hay casi gente así que tenemos para escoger
—perfecto—Respondi
Nos dirigimos a la banca más cercana, no a la primera opción si no la tercera, la tercera banca era perfecta, no estaba muy lejos y tenía sombrita.
Theo y yo nos mirábamos, de a momentos alguno de los dos sonreía, estaba claro que nuestra última salida había dejado las cosas algo tensas.
—¿ De qué querías hablar?— Pregunté para dar fin a nuestro largo silencio
—¿Específicamente, de ese día?
Esto se pondría interesante
—Vale, dime—dije me preparándome para lo que venia
—Bueno quería decirte que hable con tu hermano y pues me dejo las cosas muy claras, me hizo escoger entre tu y la banda, aún no he dado respuesta a eso y él, para mí suerte no ha vuelto a sacar el tema.
“Ese imbécil”
—¿Qué has decidido?— Pregunté bajando la mirada
Sabía lo que diría, Theo seguía siendo un chico, no podía tener muchas esperanzas
—Dejare la banda—Dijo muy determinado
“¿Qué!!!?”
— Disculpa ¿Qué?—dije impresionada
—dejare la banda—repitió
“Era difícil de creer”
—No puedes hacer eso Theo— dije teniendo fé de que quizás lograba hacerlo cambiar de idea
—No quiero pero si debo escoger te escojo a ti
Solo podía ver los brillitos de los ojos de Theo mientras decía eso
—Pero es tu sueño y yo pues soy tu nov… Amiga
“Lo arruine, de nuevo”
—Tu también eres mi sueño—
“Se escuchaba tan seguro diciendo esas palabras”
—Theo, llevábamos conociéndonos semanas, es muy lindo de tu parte pero no es sensato lo que haces
—¿Tú qué harías en mi posición?—Pregunto
Me había ganado con esa pregunta, yo era igual de insensata
—No es momento de ponerse a imaginar cosas que no son, debes seguir en la banda— dije alzando la voz
—quiero estar contigo—Respondió sonando como un niño
—Si me quieres no abandonaras lo que quieres
—eso es muy injusto de tu parte
—La vida no es justa—Respondí intentando verme sería de lo que decía
—¿entonces que? ¿nos decimos adiós y ya?—dijo algo molesto
—Creo que por los momentos es mejor estar lejos
Theo no respondió
—No creas que es algo que quiero pero hay muchas cosas que debo solucionar—dije para intentar alivianar las cosas
—¿Cuándo tendrás tiempo para ti?
—Eso no lo sé
—¿Puedes al menos prometerme que me buscarás?
—claro, lo prometo, te aseguro que pronto lograre resolver los problemas que hay en mi casa.
—Vale, es una promesa.
Enserio me dolía tanto lo que estaba haciendo, pero no era momento de ser egoísta, mi familia me necesitaba
—¿Qué haremos con Víctor?—Pregunto Theo
—Por los momentos, nada, resolveremos eso después, los dos juntos
—¿Juntos? ¿Como más que solo amigos?
—No te pases de listo
Theo se hecho a reír, a pesar de todo se sentía tan bien hablar de esto con él. Pasamos un rato conversando, sobre más cosas, intentando omitir la situación en la que nos encontrábamos. Enserio necesitaba esto, sentía como recuperaba todos mis ánimos.
—Debo irme—dije un poco triste
—¿Tan pronto?
—Quede en ayudar con la comida—Respondi
—Entiendo—Respondió Theo también algo triste— ¿Cuándo sabré de ti?
—Esta vez yo te escribiré
Theo sonrió
—Perfecto—dijo ya algo más alegré—¿No quieres que te lleve?
—mmm si, por favor
Necesitaba ese aventó
—Te dejaré unas cuadras lejos de tu casa, así te evito más problemas
—¿Ya te había dicho lo amable que eres? Dije abrazándolo
—No te preocupes— Respondió devolviéndome el abrazo
Después de eso, nos montamos en la moto, desee que el camino de vuelta se volviera eterno.