Capitulo 10 Amplificador

2456 Palabras
Max. Me odié tanto por lo que había hecho, era una mierda de amigo, no sabía cómo explicarlo, creo que me dejé llevar, pensé que era mi momento, quería que fuera mi momento, realmente quise ser egoísta, quería ser yo el protagonista de esta historia, quería ser yo quien terminara siendo feliz y ahora me arrepiento tanto porque nada salió como yo esperaba, porque era obvio que nada saldría como yo quería. Y pensar que todo comenzó tan bien esta tarde. Hoy tengo planeado ir a visitar a mi prisionera favorita, ya han pasado tres días desde que Alice está castiga, han sido una tortura, he pensado mil formas de ir a verla sin que su padre quiera liquidarme, hoy se supone que me reuniré con la banda, tengo que ver cómo van esos chicos ahora que ha pasado todo este desastre, estoy seguro que no solo yo termine afectado. Decidí ser los ojos de Alice ahí dentro, seguro va a querer saber que pasa alrededor de Theo y claro yo también, espero que no sea raro para ellos verme ahí, seguro me ven como el amigo puta que solo va a fantasear con la banda completa y no es así, solo fantaseo con Theo y a veces con Víctor, Alice me mataría si supiera eso pero ella siendo su hermana no podía ver lo que yo veo en él, Víctor está más bueno que comer pollo con las manos, no tanto como Theo pero si lo suficiente como para querer pecar, debería parar, siento como se me sube la presión, mejor terminare pronto de hacer mis necesidades para bañarme. Entonces lo que hare hoy será llenarle una bolsita a Alice con cosas que quiero saber de ella como ¿Cómo está? ¿Cuánto tiempo será su castigo? ¿Cuántas veces ha usado sus dedos? Y que no se preocupara por Theo yo lo cuidaría por ella, pondría algunos chocolates para animar su encierro. —Bebé, mami también necesita usar el baño. —Voy mamá ya estoy terminando. —No te quiero incomodar pero sabes que te he dicho que no te pienso molestar si quiere masturbarte en tu cuarto. —Mama por favor no empieces con eso hoy. —Yo solo intento ser un poco más comprensiva con tus necesidades, amor. —Y yo quiero que mis necesidades sean algo secreto, que solo yo sepa. —Está bien, está bien, entonces no tardes en el baño. ¡Perfecto! Ahora tenía una erección y un enorme remordimiento por tener en mente a Víctor, solo abriré la regadera y dejaré que el agua se encargue de esto. Vaya, ahora que estoy seco debo intentar ver qué puedo sacar de este armario que no se vea tan gay. Si yo fuera Alice… ¿Qué me pondría? Por desgracia no tengo vestidos guardados debajo de mis peluches, el maquillaje que hay regado ni siquiera es mío, a mami por alguna razón le gusta arreglarse en mi cuarto, dice que se siente más unida a mí de esa forma pero a mí a veces me incomoda. —Disculpa mi vida creo que dejé por aquí algunos de mis labiales. — ¡Rayos! No sé cuántas veces te tengo que decir que toques mamá. —No te preocupes cariño, esas nalgas redondas yo las limpie. Aunque fuéramos dos personas en esta casa la privacidad era tan mínima como si fuéramos diez, amo ventilar mis bolas antes de vestirme y por culpa de mamá ahora seguramente me saldrían alguna infección por colocarme el bóxer sin secarme bien. — ¿Sabes qué? Si quieres quédate aquí, me iré a tu cuarto a vestir. —No te preocupes cariño yo ya voy de salida, sólo venía por el labial y ¿adivina qué? Lo olvidé en mi cuarto— Dice mi mamá riéndose. Esta mujer hace que no me merezca el cielo, en serio a veces me irrita. Pff. Prosigo, encontré unos pantalones rotos (no tan rotos) que hacían ver tan lindas mis piernas, tenía pensado usar estos, son una banda entre ellos y yo, ellos son más gays. Tomé mi camisa de citas, la cual solo usaba en momentos especiales o en citas, era de color blanco con rayas verticales color rojo. Bajé hacia la sala, me miré en el espejo y ¡vaya! ¡Que guapo soy! —MAMÁ YA ME VOY. —Grité —Que te vaya bien hijo, me escribes si necesitas algo. Al menos mi mami era muy llevadera conmigo. Camino a casa de Alice pensé ¿Y los papeles? Se me habían olvidado, ya lo había arruinado, ¿ahora qué podía hacer? Me puse a dar vueltas en el mismo lugar, la gente mi miraba de una forma muy extraña, tal vez si escribía en mi brazos, me los cortaba y se los lanzaba, funcionaría pero no quería arruinar mi camisa así que se me debía ocurrir otra idea, estoy seguro de que no tiene teléfono porque no me ha respondido los mensaje. ¡Lo tengo! No estaba seguro pero debía al menos intentarlo, era lo único que se me había ocurrido, le escribiré a Víctor, seguro se va a preguntar como obtuve su número, pues qué puedo decir, tengo muy buena memoria y siempre observaba cuando Alice lo llamaba, así que no se me hizo difícil anotarlo, claro a él no le diré eso, si me llegara a preguntar cosa que espero que no, le diré que me lo dio Alice, eso suena creíble. Tomé el teléfono que cargaba en el bolsillo derecho de mi pantalón y desesperadamente puse. Destinatario: El hermano de Alice Texto: Hey Vic, soy Max te escribo para saber cómo está Alice, ¿cuánto tiempo va a seguir encerrada? Que la extraño demasiado, que desde que no está me siento menos gay. Entiendo que no pueda escribir y que tampoco nos podamos ver. Dile que la quiero y que voy a estar para ella en todo momento, agradecería que le hicieras llegar mi mensaje y por supuesto no me olvidé de ti, también espero que te encuentres bien, no homo. Entregado 14:33 pm. Espero que esto funcione, espero que mi mensaje le llegue. Ahora tenía que pensar en la banda, ¿no será incomodo cuando llegue? ¿Me recibirán bien? ¿Qué debería decir? Era tonto pensar, solo llegaré, saludaré y sentaré y todo saldrá bien, o termine en una orgía, tal vez en mis sueños húmedos eso pasaría, pero los mellizos tienen cara de que les gusta más ver que actuar y Theo se ve un poco sensible como para dejarse ver en tal acto de perfección. Mejor olvidaba por un momento mis fantasías tontas, debía concentrarme, estaba aquí por Alice no porque yo quisiera, bueno en el fondo sí, pero Alice es mi mejor amiga y si ella quieres estar con Theo no debería estarme interponiendo en su camino, esto solo podría complicar nuestra relación. Entiendo porque no hemos hablado de esta situación, cuando hablas con tu mejor amiga sobre el chico que te gusta no esperar que a ella también le guste. -AHH, ¿por qué la vida tiene que ser tan complicada -Eso serviría para una canción Que vergüenza que los mellizos me hayan escuchado diciendo eso, por suerte no estaba Theo con ellos. -Perdón, era una actuación, ayudo a mi madre con sus diálogos. -Si... Bueno no nos interesa. ¿Entramos? ¿Cómo es posible que ya hubiera llegado? Nos tocaba enfrentar la realidad, seguí a los mellizos dentro del almacén. El lugar estaba como siempre, con poca iluminación, los instrumentos sobre el escenario, la mesa con la misma marca de bebidas que seguramente le gusta a Theo pero a nadie más y los mismos muebles de siempre, si estos chicos no hicieran ruido, este sería un lugar muy deprimente. -Qué bueno que llegaron, hola Max -Hola Theo. Los mellizos se acercaron a Theo el cual salió de algún cuarto escondido que hay en este almacén. Empezaron a gritar como si de animales se tratara, me acerqué para ver qué sucedía, al parecer estaba intentando escribir una canción pero al parecer a los mellizos no les gustaba la idea de Theo. -Cuando Víctor no se encuentra, yo soy el segundo al mando. Theo era tan sexy cuando hablaba seriamente, tenía ideado ayudar pero ahorita solo estaba mojando mi bóxer. -Cuando llegue Víctor regresaremos, encárgate tú te de tu puta canción- Dijo Alejandro enfurecido. Los mellizos se veían muy desconcertados, supongo que no les gustaba ser mandados por Theo, ellos habían tomado sus cosas y se marcharon, solo tenían cinco minutos de haber llegado o tal vez menos, esto era una locura. -No quiero molestarte pero, ¿estás bien?- Pregunté - Si…Ya sabes discusiones de la banda.- Dijo desanimando -¿Acaso tu canción es mala? No me mal intérpretes, solo quiero saber la razón por la que se fueron. -Digamos que no es lo que ellos esperan, no está completa pero a mí me gusta y Vic dijo que estaba al mando de la banda, estoy en mi derecho de exigirles comprensión, si en serio creen que me detendré porque se fueron, pues se equivocan, terminaré la canción yo solo. Aunque ahora no tenga nada en mente- Dijo Theo sonriendo melancólicamente. Theo se encontraba en un mal momento así que pensé en animar su día. -¿Te gustaría salir conmigo? Así podría conseguir inspiración para la canción- Dije mientras jugaba con mis dedos. -¿Sabes qué? Creo que si necesito salir de este ambiente de estrés y relajarme un poco, así que acepto. - Está bien, andando- Dije sonriendo. -Te dejo las llaves del almacén para que cierres cuando salgas, me adelantaré para buscar mi moto. ¡Esto era tan maravilloso! Theo me llevaría en su moto, podría abrazarlo mientras iba en la parte de atrás de su moto, manosear su pecho disimuladamente y poder estar tan cerca con él, para fantasear aún más. Me apresuré, cerré el almacén y lo esperé afuera, Theo no tardó mucho en llegar con su moto. -Toma, no te lo quites- Dijo mientras me pasaba el casco. -Me puse el casco y me monté en la moto, deseé tanto ser una mujer en ese momento porque mi dulce sueño se había arruinado cuando noté que tenía que sentarme un poco alejado de él para que no notara mi pequeña erección. Al menos pude sujetarme fuertemente de su pectoral, Theo de vez en cuando me preguntaba porque no me acercaba más a él. Tal vez después de todo no estaba tan equivocada y Theo si es gay, con el casco podía tapar lo sonrojado que me encontraba. Theo me llevó a algún lugar donde venden café, no me gusta el café, no debería beber café, sufro de ansiedad, no es nada grave pero siempre he evitado sentirme de esa manera, además el sabor amargo de café nunca me ha gustado. -Espero no te moleste que te haya traído a tomar café -Pensé que haríamos algo que yo quisiera, necesitas tomar inspiración y de los lugares que ya conoces no la conseguirás- Dije un poco sonrojado aún –Pero me parece perfecto tomar una taza café contigo estimado caballero. Entramos al local, nos sentamos. Theo y yo empezamos a hablar de tonterías, cosas que nos gustan, como que su color favorito es el Azul, de que de niño siempre llevaba un termo con café porque le gustaba sentirse con energía para responder todas la preguntas de a clase y así hacer sentir a su padre orgulloso. Que creció escuchando Música un poco retro, que pasaba horas en la ducha cantando, que la primera vez que se embriagó fue un total desastre, jugamos con nuestros nombre y dijo que si pudiera, le hubiera encantado llamarse Maximiliano, que sonaba mejor que Theodoro, no mentía mi nombre si era mucho mejor y así pasamos un largo rato hasta que vino una mesera a tomarnos la orden. Notaba como la mesera miraba a Theo encantada, cada vez que podía alababa su ondulado cabello marrón oscuro, y se reía de la nada, era un poco tonta. Theo no lo notaba el solo pidió un cappuccino, cuando a ella le tocó tomar mi orden su forma de ser cambió por completo, ya no era la chica encantadora y tonta que atendió a Theo. -Y tú, ¿qué vas a ordenar? -Tráeme lo mismo que a él, por favor- Dije señalando a Theo La chica antes de irse miró a Theo una vez más, le sonrió y dijo -Vendré en seguida. Theo y yo nos miramos y sólo nos reímos, perdóname Alice pero enserio estoy disfrutando el rato que estoy pasando con él, solo deseaba decirle lo que sentía, pero el miedo no me lo permitía. Después de un largo silencio, todo se arruinó, Theo preguntó -¿Has sabido algo de Alice? -Umm, pues creo que sé lo mismo que tú, nada. -Que mal que le haya pasad todo eso, ¿no crees? Me enfurecí un poco, tal vez eran celos pero traté de disimular. -Has tenido novia, Theo? -¿A qué se viene eso? Pensé que hablábamos de Alice -¿Quieres hablar de Alice? Está bien- Dije con sarcasmo –Te gusta Alice? -No…Solo me preocupo por ella- Dijo nervioso -¿Acaso no crees que noto como a ves?- Dije con una mirada intimidante -Ese no es tu asunto. -Es mi mejor amiga, me incumbe- Dije mientras chocaba mis uñas contra la mesa. -Aquí están sus órdenes -Dijo la mesera tonta. -Gracias -Dije con una sonrisa hipócrita. Theo tomó su bebida y se levantó, hice lo mismo y lo seguí. -¿A dónde vas? -Donde no me estén agobiando de preguntas, me divertí contigo pero no sé qué te pasa, actúas de una manera muy extraña. Theo siguió caminando, dejé caer mi vaso al suelo, corrí, tomé su brazo. -Perdón, no quería agobiarte. -No te preocupes, solo déjalo así- Dijo mientras quitaba mi mano de su brazo. -En serio no entiendo porque te molestas tanto. Theo siguió caminando sin poner atención a lo que yo le decía. ¿Ahora entienden porque me siento tan miserable? Seguro Theo me odiaba y yo me he vuelto el peor amigo de este mundo, solo fui egoísta. -THEO… -¿Qué pasa? -Ya es tarde, es mejor que me vaya. -¿Te ayudé con la canción? Theo se volvió a mí, me miró y respondió -Claro que me ayudaste, me divertí estando contigo. Eres un gran chico Max.- Dijo Theo con una sonrisa de par en par Theo se despidió y se fue, al menos no me odiaba. Me esperaba un largo camino hacia casa, estaba decidido, me gustaba Theo.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR