CAPITULO3.ZEA.

2167 Palabras
Cuando me levanto a la mañana, lo primero que hago es abrirle el grifo de agua de la cocina a Oso, mientras me preparo un café y me lo tomo tranquilamente mirando a la nada. Soy ese tipo de persona que hasta que no tomo el café de la mañana no se me puede ni soplar por que muerdo. Esta mañana la tengo libre, así que cuando acabo de desayunar y recoger la cocina, cojo la manta y me siento en el sofá. Según me cubro con la manta viene Oso corriendo a meterse debajo de ella, el pobre siempre tiene frio en esta época del año. Enciendo la televisión y empiezo a hacer zapping, sin saber que ver y aun medio adormilada llego a un canal de documentales donde están poniendo uno sobre lobos. Que curioso, me viene a la mente el hombre de ojos amarillos de anoche al ver a los lobos en la tele, esa mirada es muy peculiar, parece una mirada lobuna. Decido dejar este canal y me entretengo la siguiente hora con el documental. Cuando me quiero dar cuenta es la hora de comer casi, y yo sin preparar nada. Decido vestirme con un chándal, me pongo unas botas de nieve, un gorro y salgo a la tienda del barrio a cogerme algo fresco para comer, me apetece algo tipo italiano, así que me compro una burrata, unas hojas frescas de albahaca y unos tomatitos Cherry que tienen una pinta deliciosa. Llego a mi casa cubierta de nieve y con la intención de preparar un buen fetuccine con burrata y tomate para dos, llamo a Laia a ver si le apetece venirse a comer. Sé que ella estará enfrascada en su trabajo, no para casi ni para comer y muchos días me acerco con comida o viene a mi casa a compartir un buen plato y una buena conversación entre amigas. Me encanta cocinar, y a ella comer, así que somos la pareja de amigas perfecta. Me toca el timbre y cuando sube lo primero que hace es descalzarse y tirar la chaqueta y el gorro al suelo, es un desastre pero se hace querer. - Madre mía Zea, ¡pero que bien huele!, ¿Qué has preparado? huele taaan rico... ¡Oye? el viernes tengo una cita con una chica que he conocido en una app de citas nueva, podrías prepararme algo y dejármelo en la nevera? ya sabes, por si el café de la tarde llega a copa y cena en casa. - Bueno, vale. Déjame que piense algo ligero pero sabroso y que no repita para que los besos sean ricos. Le voy a dar al postre un ligero toque cítrico, que prefieres: limón, mandarina o tiro por la menta que nunca falla. - Mandarina por favor, me encanta ese coctel ligero que sueles hacerme de champan con helado casero de mandarina y unas hojas de menta en el borde. - Perfecto, y para cenar algo ligero como una tabla de quesos con nueces y mermeladas y de plato principal unos tomates relleno. Te voy a organizar la mejor cena del mundo, ya veras. Si no se queda contigo igual puede ser para mi, quien sabe, igual tendría mas éxito con mujeres que con hombres... - Cariño... tu no eres de comer marisco, te va más la carne. Aunque no la hayas probado nunca por lo que te paso en la universidad. Pero te aseguro que encontraras a tu hombre, un buen hombre que te empotre contra la pared. Que te haga poner los ojos en blanco cuando te bese ahí abajo y te haga pensar que tu corazón late como lo hace el de un colibrí. Laia siempre sabe como sacarme una sonrisa, es mi ancla en este mundo. si no fuese por ella y Ben, estaría sola. Mis padres no tenían más familia, estaban solos en el mundo hasta que se encontraron en el camino. Eran niños de casas de acogida, nadie les adoptó, por lo que a los 18 años se quedaron en la calle solos, sin hogar ni familia ni trabajo. Se conocieron en el parking de coches en el que vivían, y con muchísimo esfuerzo mi padre se saco un titulo de electricista, mi madre de modista y consiguieron su sueños. Un hogar, una casa modesta de una planta en un barrio muy humilde, ella me enseñó a confeccionar mi propia ropa y el me enseñó a ser una manitas, no se me resistía ningún arreglo en casa. En la sala de partos conocieron a los padre de Laia, y su amistad fue inquebrantable hasta el incidente. Los padres de Laia tenían dinero, ella venia de familia rica y el era un abogado hecho a sí mismo que tenia muchísimo éxito. Desde que puedo recordar, todos los sábados nuestras familias se juntaban para cenar, alternaban las casas, y el sábado del incidente tocó en nuestra casa. Ben, Laia y yo habíamos salido a comprar unos ingredientes que faltaban para la receta que estaba preparando mi madre. Entraron a robar, les golpearon, les maniataron y tras llevarse las joyas prendieron fuego a la casa con ellos dentro. Para cuando regresamos de la tienda ya estaban los bomberos y la policía intentando controlar el incendio. Ben me acogió, me crio como si fuese suya y el amor que nos tenemos en sincero. Laia, es como mi hermana. Daria mi brazo derecho por ella. La semana pasó como siempre, salvo que diariamente tenia visita del tal Leo en el local donde sirvo copas. Venia a la barra y me da conversación, hemos hecho buenas migas. No pretende nada conmigo, solo le caigo bien. Luka cree que quiere algo conmigo, pero es que el siempre piensa lo mismo de cada hombre que se me acerca... Al parecer, trabaja y es buen amigo de Mak, el de los ojos amarillos. Ayudan a la policía en casos de tratas de blancas. que interesante y que peligroso me parece. Le pido que me cuente más. - Bueno- dice- somos algo así como los que sacamos la basura. Hay cosas que la policía no puede hacer, tienen mucha burocracia para cada paso, y si hay algo inminente que no pueda esperar, nos llaman. Sacamos a las mujeres, las reubicamos y dejamos a los captores maniatados y encerrados en alguna habitación de la casa para que ellos puedan "encontrárselos" por sorpresa cuando lleguen horas después. - Suena peligroso Leo, ¿no tienes una mujer que te espere en casa preocupada y muerta de miedo? - No, prefiero no tenerla, de momento me va bien picando de flor en flor.- me guiña un ojo. me pongo roja, eso si que es una indirecta. Pero no va a pasar, mi atención la consiguió su amigo de los ojos amarillos. - Por cierto Leo, tus amigos del otro día no te acompañan esta semana, son solo amigos o también compañeros de trabajo? - ¿Qué interés tienes en ellos?- su expresión cambió de una sonrisa burlona a una cara de enfado diría yo. - Ciertamente ninguno, era mero interés. Por continuar la conversación.- Sali airadamente de la situación ya que su expresión se relajo al escuchar mis palabras. Empezaba a no sentirme tan cómoda a su lado, era como si le hubiera visto de repente los dientes al lobo... - Ok, no, esta semana están ocupados siguiendo unas pistas de un nuevo caso que nos ha llegado. - Ah, ¿y me puedes dar detalles o tendrías que matarme después?- bromeo. - Es sobre una APP de citas que están usando para secuestrar chicas. Una APP de citas para mujeres homosexuales. Quedan con ellas, y desaparecen de la faz de la tierra. Plof! como el humo desaparecen, sus familias están desesperadas por encontrarlas. Nos ha costado llegar hasta el centro del asunto. Desaparecían, y hasta que no desaparecieron cinco y empezamos a hurgar en su historia virtual no dimos con el nexo de las cinco. La app. - La estas asustando Leo- dijo de repente una voz gutural. Pegue un brinco del susto, estaba tan enfrascada en lo que me estaba contando Leo, que no vi llegar a Mak con su imponente presencia y sus increíbles ojos amarillos. Leo chasqueo la lengua, cosa que atrajo mi mirada, como si le hubiese molestado la interrupción. Mak también se dio cuenta del gesto y le miró levantando una ceja, Leo agachó la cabeza. Pero...que... esto claramente es una demostración de poder velada, me vuelve a la cabeza el documental de lobos del otro día. como si Mak fuese un alpha. Le miro y tuerzo un poco la cabeza intentando descifrar algo, aun no se el que, pero lo voy a descubrir. Me vuelve a mirar y me sonríe genuinamente, ya esta! estoy perdida. Como puede ser que sienta algo así... Nunca me ha pasado algo igual, es como si le necesitase, de repente mi entrepierna late para sorpresa mía. Jamás he reaccionado así a nadie, me he excitado solo de mirarle y el lo sabe. Es como si lo oliese y estuviese orgulloso y complacido. - Realmente la APP es una trampa buenísima, es una manera de conseguir mujeres fácil, por que una app exclusiva de lesbianas solo atrae mujeres inocentes. Creemos que usan de señuelo a otra mujer, por que se han llegado a ver mensajes de las victimas a familia o amigas diciendo que la chica con la que ha quedao es perfecta, después la ultima señal es en casa de la victima. Y se pierde el rastro, no hay rastro que pueda olerse, es como si usasen un producto que camuflase el olor y luego se las levasen en vehículos limpiados a tope con desinfectante por que los rastreadoras acaban con las fosas totalmente quemadas cuando intentan seguir el rastro. Es frustrante. sin pistas, sin testigos, sin rastros olfativos... ¡nada!- Mak esta muy frustrado, se le ve que se siente culpable por no dar con pistas solidas que le lleven al paradero de las mujeres. Le pongo mi mano sobre la suya en un gesto de apoyo moral, y al notar el contacto es como si chisporrotease su piel contra la mía, me recorre un calor por todo el cuerpo y parece que el corazón me late a 1000 latidos por minuto, como el de un colibrí. El atrapa mi mano y la besa mientras me mira fijamente a los ojos. Pero al momento me la suelta y le dice a Leo que tienen que irse. - ¡Esperad!- y de repente un jarro de agua fría cae sobre mi, salgo corriendo detrás de ellos y le agarro la mano a Mak para retenerle. Me acabo de acordar de Laia y su cita. Ella me habló de un app solo para lesbianas, estaba emocionadísima con su cita. De hecho a estas horas, deberian estar cenando en casa. Les deje yo misma la casa preparada para una romántica velada. Tengo las llaves de casa de Laia en mi bolso. Agarro mi bolso y les digo: - Laia, mi mejor amiga, tenia una cita esta noche a través de un app solo para ellas, no recuerdo el nombre.. empezaba por L..Le.. Lemóin!- la cara de ambos indica que es la maldita app que ellos investigan- ahora deberian estar en su casa cenando lo que les dejé preparado. O dios mío. Me llevo las manos a la cara y sollozo, mi Laia, secuestrada para ser vendida. Mak me aprieta la mano y me dice: ¡Llévanos a su casa! Le cuento rápidamente a Luka que tengo una emergencia en casa de Laia y salimos corriendo los tres rumbo a su casa. En la puerta del local tienen dos motos negras aparcadas, una Kawasaki Ninja ZX10R en la que monta LEo, y una KTM 1290 Super Duke GT donde monta Mak ofreciendome su casco. Sin dudarlo lo cojo y monto detras agarrandome a su cintura. No es momento para dudar en sujetarme fuerte, por que va como si le llevase el diablo y yo se lo agradezco, lo ultimo que quiero es un paseo en moto. Solo quiero llegar a casa de Laia. Cuándo abro la puerta del pequeño apartamento de Laia, no la encuentro, esta todo impoluto, la cena sobre la mesa sin tocar y la música suave tocando en su tocadiscos que le dejo su abuela en herencia. Mi mundo se derrumba, hemos llegado tarde. Saco el móvil y veo un mensaje de ella, de hace una hora. Mientras hablaba con Leo. Mira amore, es perfecta. Les enseño el mensaje y justo se me acaba de descargar la foto adjunta, es una foto de su cita. Una foto que le ha sacado sin que ella se diese cuenta para enseñarme lo perfecta que era. Una chica rubia, con aros pequeños en las orejas y unos ojos con un color anaranjado, miro a Mak y a Leo que mascullan entre ellos. - Es de las nuestras, son lobos. Les miro sin entender nada. - Perdona, ¿qué?
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