P.O.V. AMANDA Después de un par de horas Edmund estaba recuperado. Se había encerrado con Abraham en su oficina y no se que tanto hablaban. No sabía nada de Roger, Bettany, Estela o del señor O'Neill. Esperaba que todos estuvieran a salvo. Necesitaba despejar mi mente un poco. Me sentía sumamente ansiosa y desesperada por todo lo ocurrido. Además de sentir una profunda tristeza. Decidí salir a caminar, había luna llena. La luna podría lucir muy hermosa esta noche, pero era eclipsada por la tristeza. Me alejé lo suficiente de la aldea errante y caminé hacia una cascada, me senté en una roca enorme y miré el agua de la cascada correr bajo la luz de la luna. El sonido del agua me calmaba. Cerré entonces mis ojos y me obligue a tranquilizarme con ejercicios de respiración. Me sentía an

