P.O.V. AMANDA — !NO!..!SUÉLTAME!....!DEBO IR POR MI PAPÁ!— Gritaba histérica mientras pataleaba. Edmund me había echado a su hombro como si fuera un costal de papas. Yo pataleaba y golpeaba su espalda para que me soltara, hasta que lo hice enojar. Me agarró con fuerza y me bajó, haciéndome trastabillar un poco, después de todo, llevaba tacones puestos, claro. Estaba vestida para trabajar, no para una batalla. Edmund tenía una mirada severa y me tomó por los hombros aplicando presión y me zarandeó un poco. — Amanda, escúchame bien. Comprendo lo que estás sintiendo. Te entiendo perfectamente porque también perdí a mis padres de la misma forma. Pero ahora no es un buen momento para lamentarse. Debes de ser fuerte y pensar con la cabeza fría. No lo hagas por mí, hazlo por él y demue

