CAPÍTULO 1: Aquí Inicia todo
Si realmente les parece interesante mi historia, lo primero que querrán saber son los detalles de mi infancia y de donde vengo, lo que hace mi familia y si realmente soy feliz. Honestamente, no tengo ganas de hablarles sobre eso, son recuerdos que prefiero mantener en la oscuridad.
__Señora. Silvia, tenemos que hablar acerca de la actitud y falta de compromiso de su hijo.
Yo siempre fui un chico inteligente, tuve un trato especial por mi mente, ya que se podía decir que era considerado un prodigio. Tenía catorce años cuando escuchaba lo que él director hablaba con mi madre, comprendía todo lo que él decía, sin embargo, mi prepotencia no me dejaba aceptar que me estaba equivocando.
__Por favor, dígame a que se refiere, pregunto mi madre.
Mi madre es una mujer muy sencilla, siempre se esforzó mucho en el trabajo ya que lo hacía desde casa, ese día, estaba muy nerviosa, se frotaba las manos con impaciencia y se acomodaba su cabello inconscientemente.
__Señora Silvia, hemos recibido quejas de distintos maestros donde expresan que Samuel tiene una actitud grosera y despreocupada en el salón. Creemos que es necesario una intervención y por eso la hemos llamado.
Escuchando en aquel lugar todo lo que el director le decía a mi madre sobre mí, me hacía pensar si era necesario llamarla, nunca me gustó ver a mi madre llorar ni hacer qué sintiera qué estaba haciendo un mal trabajo con mi crianza, al contrario, mi madre es una mujer dedicada a mí y nuestro hogar, cuando me tuvo a muy corta edad dejo sus estudios para ser madre a tiempo completo y comenzó a trabajar en un taller de sastrería para poder mantenerme.
__Si la actitud de Samuel continua nos veremos en la penosa situación de expulsarlo, conocemos su situación y créame que hacemos todo para tratar de entender como esto afecta a su hijo, sin embargo, Samuel coloca una barrera con nosotros que es imposible de derribar, hemos ofrecido nuestra ayuda con nuestra psicóloga para que pueda expresar sus sentimientos y que acceda a las herramientas que necesita para saber cómo procesar sus emociones pero hemos recibido incontables negativas.
Mi madre, me miro pensativa, nunca me había fijado como sus ojos podían cambiar de color cuando estaba molesta, se le veían de un gris intenso, y su postura estaba rígida, me observaba con tranquilidad mientras el director hablaba sobre todas las cosas que había estado haciendo y habían ignorado por consideración a mi madre. Hubo un largo silencio hasta que ella por fin pudo ordenar sus ideas y gesticular sus palabras.
__Samuel, cuando lleguemos a casa conversaremos sobre tu actitud, necesito saber que carajos te está pasando, como puedes comportarte de esta forma cuando yo he dedicado mi vida a ti y tu educación, quiero que tengas más oportunidades de las que a mí me ofrecieron, no puedo concebir que seas tan desconsiderado conmigo y nuestra familia.
***
Al llegar a casa mi madre se mantuvo tranquila, preparo mi comida favorita, que consistía en un plato con pollo a la broaster, puré de patatas y ensalada, comimos en un incomodo silencio, luego mi madre recogió la mesa, limpio todo y se sentó nuevamente a mi lado. Fue en ese momento que por fin me dirigió unas palabras.
__Samuel, necesitamos hablar de lo que está pasando, ¿puedes explicarme por qué estas actuando de esa forma? Entiendo que todo lo que pase con tu padre te afecte, pero hijo esta no es la manera de procesar las emociones, estas manejando mal tus sentimientos y esto te traerá problemas. Recuerda que las decisiones que tomamos por impulso son las que más nos pesan en el futuro, hoy eres un niño que está aprendiendo a ser hombre de la forma más difícil, quiero que te veas en el espejo de tu padre y decidas ser mejor que él, puede que estas cosas que te diga no las comprendas, pero hijo, siempre quiero que seas feliz, y quiero que seas una persona que persigue sus sueños con fervor, no dejes que nada de lo que está pasando hoy marque tu destino. La vida es un momento efímero, cuando menos te das cuenta ya ha pasado y no tuviste tiempo de prepararte.
__Madre, por favor deja de sermonearme, esta es mi vida y yo decido que hacer con ella, ni tu ni nadie puede cambiarme, no entiendo por qué las personas siempre quieren opinar sobre lo que no les incumbe. Estoy cansado de esta vida de mierda que me tocó, estoy cansado de tener un padre alcohólico y mujeriego que no se preocupa por nosotros y lo difícil que muchas veces lo pasamos mientras él solo está de fiesta y disfrutando la vida que no ha podido porque se le arruinó desde que me tuvieron. SE QUE SOY UN INUTIL Y UN ESTORBO EN SUS VIDAS MAMÁ, ASI QUE DEJA DE PREOCUPARTE TANTO POR MI.
Le grite a mi madre estas palabras mientras me alejaba a mi habitación, sin duda sentía que me había pasado de la raya, el rostro sonrojado y lleno de lágrimas de mi madre me lo había confirmado, ella siempre había sido una mujer tranquila conmigo, tratando de hacerme entender mis errores desde el amor, y yo sin duda me comportaba como lo haría mi padre. Nunca había pensando en las palabras que le dije a mi madre, esta vez lo hice porque estaba molesto, quería que dejara de tratarme como un niño, porque estoy seguro de que ya no lo era, el desarrollo en mi cuerpo y el cambio de mi voz me lo decían, sin embargo, lo único que se me ocurrió para que mi madre comenzará a verme como un adulto fue herirla.
Analizando mi comportamiento con detenimiento había entendido que mi madre tenía razón, soy un niño que está aprendiendo a ser un adulto, aunque aun no tengo la madurez suficiente para entender las cosas que me dicen las personas a mi alrededor y tampoco comprendo que muchas de estas personas quieren mi bienestar, aunque resulten ser un verdadero dolor de cabeza. El director de mi escuela por ejemplo, cree que por conocer a mi madre desde hace algunos años ya puede opinar sobre mis decisiones, en el colegio acostumbran siempre a comparar mi comportamiento con el de mis hermanos mayores, claro, sino lo sabían soy el menor de 3 hermanos. Mis hermanos mayores siempre tuvieron un comportamiento intachable, participaban en todas las actividades, y su dominio de poder era sin duda increíble.
A lo largo de mis estudios he crecido con estas comparaciones y por ello me esforzaba más de la cuenta, hasta que un día me canse de ser igual a ellos y decidí que tenía que trazar mi propio camino, quería ser totalmente diferente a ellos, la idea de vivir siempre tras su sombra era algo que me hacía hervir la sangre, porque nadie me veía realmente, solo veía y hablaban al reflejo de mis hermanos.
Esa noche después de la discusión con mi madre, no salí de mi habitación a cenar, no quería verla, sabía que había pasado toda la tarde en su habitación llorando, seguro se estaba cuestionando si estaba haciendo bien su trabajo como madre y pensando como era posible que yo considerara qué les había arruinado la vida.
Pasada la media noche, escuche llegar a mi padre, había estado bebiendo nuevamente, por lo que no estaba dentro de sus facultades para tener aquella conversación con mi madre, sin embargo ella no lo dejo pasar y le dijo.
___Ignacio, necesitamos hablar sobre el comportamiento de Samuel, hoy me han llamado de la secuela.
Mi padre, era un hombre alto y corpulento, tenía la piel morena y ojos negros como el azabache, su cuerpo musculoso podría hacer que muchos temieran siquiera considerar la idea de interponerse en su camino, su carácter era muy volátil por lo que debían de tener cuidado con hacerlo enojar, a pesar todo, mi padre amaba a mi madre con locura, era cariñoso con ella y siempre la estaba cuidando, su único defecto, es que mi padre no podía serle fiel, su atractivo lo convertía en un blanco para las mujeres y a él le gustaba recibir ese tipo de atención pues le hacía sentir que aún seguía en el mercado y podía tener la mujer que quisiera en el momento que deseara.
__Silvia, mi amor, hoy no tengo cabeza para hablar sobre el mal comportamiento de nuestro estúpido hijo, no es la primera vez que escucho quejas sobre este tema y quisiera estar centrado para no cometer un acto de imprudencia cuando tenga que reprender a Samuel. Sin duda ese mocoso se ha convertido en una carga para mi, siempre metiéndose en problemas y creando incomodidades, es tan diferente a sus hermanos, estoy cansado, de verdad no tengo tiempo para esto.
Mi madre comenzó a llorar nuevamente, se abalanzó sobre mi padre pidiéndole qué la ayudara porque no entendía el cambio en mi comportamiento este último año, mi padre la abrazo y consoló, sin duda él no era un mal hombre, sin embargo la bebida y su afición por las mujeres hacía que le tuviera rencor, no podía imaginar como mi madre que se esforzaba tanto por él, no fuera valorada como se merece. Yo sabía que odiar a mi padre no podía traerme nada bueno y el asco que sentía al verlo, no podía creer que mi madre sintiera tanto miedo de perderlo aun sabiendo que él le era infiel hace muchos años, mi padre era su primer amor, y él primer hombre con el que mi madre tuvo una relación s****l, por ello muchas veces justificaba que se sintiera apegada a él, ella fue criada con un precepto tan arcaico, por lo que su percepción de un matrimonio era que debía quedarse y aguantar hasta que la muerte los separara… siempre me pregunte cual sería la reacción de ella si conociera el secreto que por tantos años le ha ocultado mi padre.