"Nada es permanente a excepción del cambio". Heráclito. Pegaso sobrevoló territorios extensos, aldeas, ríos, playas, castillos, cultivos, campos infinitos, bosques, montañas… las montañas heladas más allá de los reinos del norte y del sur. Al principio el olor fresco de los abetos lo inundaba todo, pero al atravesar una facción del bosque el aire cambió, advertí la pestilencia al acercarnos a la bruma espesa y gris, el horizonte no se divisaba con la misma facilidad, Pegaso perdió altura para poder ubicarse mejor hasta llegar en horas de la tarde a nuestro límite, las montañas de hielo, la temperatura bajó precipitadamente y el frío se metió en cada uno de mis poros haciéndome erizar, cruzamos sobre un lago cristalino a orillas de los grandes montes que se reflejaban en la superficie

