“Más traiciones se comenten por debilidad que por un propósito firme de hacer traición” François de La Rochefoucauld Llegada la noche me movía de un lado a otro de los pasillos de la biblioteca tratando de calmar mi ansiedad, cuando escuché voces que venían de fuera, al principio lejanas y luego iban en ascenso, voces familiares, voces como… ¿Johanna? ¿Tío?, corrí por las estanterías tropezándome con las pilas de libros que estaban en el suelo a medio poner y lanzándolos en todas direcciones, seguí derecho y doblé a la izquierda, luego a la derecha hasta tener a la vista las mesas en donde había estado casi todo el día, y entonces los vi. Primero pensé que debí haberme quedado dormida porque seguro lo que estaba viendo era un sueño, no podía ser real. -¿Tío…? ¡Tío, tío! –Grité de aleg

