Me desespero cuando veo el número de Nader en pantalla y no sé qué hacer. Mis mejillas se encienden y entro en pánico. ¿Qué hago ahora? ¿Contesto? —Dile que no moleste y sigamos cogiendo. No reparo a Massi que enciende un cigarro, esperando que yo cuelgue la llamada. El humo no tarda en aparecer, al igual que mi taquicardia. Tengo cien mensajes en la bandeja de w******p. La mayoría son de Laura que me pide saber urgente mi ubicación, dice que le mintió a mi abuela justificando mi ausencia con una supuesta invitación suya a una velada. Nader vuelve a llamar y entro en cuenta de lo que estoy haciendo, ni siquiera sé en dónde está mi anillo. —¿Dónde está mi anillo? Massi voltea a verme con el ceño fruncido. —¿Lo perdiste? Me encojo de hombros, ni siquiera sé en donde está mi ropa. Au

