La enfermera me deja el recipe que escribió el doctor antes de salir, debo tomar antibióticos para evitar que se me infecte la herida. Tengo ocho puntos que van de trícep a bicep por el recorrido de la bala que me rozó, el brazo me palpita por el dolor y si esto es algo leve no me quiero ni imaginar lo que se siente ser baleado de verdad. Massimiliano no sé en dónde carajos se metió y a decir verdad su presencia es una de las cosas que quiero evitar. Me pone muy nerviosa... también cachonda. Y ninguna de las dos está bien. Estoy acostada en mi habitación y cierro los ojos un rato, quiero descansar. Todavía no anochece y debo tener fuerzas para levantarme más tarde a cenar y a estudiar, tengo tarea pendiente. Quiero ducharme, que me den un masaje y envolverme entre las sábanas hasta mañan

