Miguel. Estaba en casa de los morochos Iván y Manuel, también estaba John y Salvador no tardaba en llegar, dijo que estaba con una nena y que pronto vendría. Nos encontrábamos afuera en el patio delantero, sentados alrededor de una mesa mientras jugaban dominó. —¡Hey, Manu! ¿Y eso que no fuiste anoche? —pregunta John. —Tenía cosas que hacer. —Alza sus hombros sin interés. —Eso significa que estabas con una chica y que por fin te olvidaste de Rachel. —Iván y John chocan sus manos en celebración. —Ojala lo logre, la muy estúpida me tiene como estaca atorada en el corazón. —Manuel bebe de su lata de cerveza. —A lo mejor te tiene embrujado —supone John e Iván le pega en el hombro con su mano. —¿Eres mujer o qué? —Le hace una mueca de horror. —No, pero Rachel si y chicas como ellas está

