[ZAED] No imaginé que organizar este viaje fuera a resultar más complicado que dirigir algunos de los proyectos de la empresa. Durante toda la semana me vi obligado a inventar excusas para justificar por qué iba a pasar unos días fuera. Reuniones, visitas a posibles inversores, encuentros con proveedores... terminé construyendo una agenda tan convincente que hasta yo mismo habría terminado creyéndola. Al único que no pude engañar fue a Malek. Desde que nos descubrió en la habitación de Nayra, conoce una parte de nuestra historia y, aunque cumplió su palabra de guardar silencio, eso no evitó que sacara a relucir su faceta de hermano mayor. Todavía me hace gracia recordar aquella conversación. Primero me dejó claro que confiaba en mí. Después empezó con el típico discurso sobre cuidar

