—Vete a dormir, no hace falta que me esperes…
Sofía observó cómo Christian tomó las llaves de la casa junto con su cartera y salía un poco desconcertado, pero Christian le dijo que volviera a dormir, así que seguirá tratando de dormir.
Al día siguiente, no puso especial atención a qué Christian haya salido en la noche, después de todo era un soldado, un poco más tarde Sofía estaba ocupada en la cocina cuando sonó la puerta y vio ingresar a Christian.
Christian se frotó las sienes con cansancio y le dio un abrazo a Sofía por la espalda, ella estaba repleta de alegría… Su ahora esposo estaba demostrando su afecto por ella.
—¿A dónde fuiste ayer?— pregunto llena de curiosidad.
La verdad es que desde que se fue quedó bastante no durmió entrada la noche, después que se fuera.
—A ningún lugar en especial, no te preocupes, ¿qué has hecho mientras no estuve?, ¡vaya qué bien huele!
—¡Pescado en escabeche! Tu favorito—Sofía estaba como un cachorro, tomando el crédito, a punto de llegar a ser exagerada.
—Voy a tomar una siesta primero, llámame cuando la cena esté lista— besos la cabeza de Sofía y sr iba a retirar.
—Mmm, está bien
Sofía sonrió y agitó la espátula en su mano y asintió calmadamente.
Christian sonrió y se frotó la cabeza—No tienes que cumplir mis palabras como una tarea cada vez, el abuelo dice que eres muy despistada en casa... Eres mi esposa no mi sirvienta.
Sofía se sorprendió y hincho la cara como si quisiera hablar de ello con su abuelo...
Los días posteriores a la boda fueron los más felices de la vida de Sofía, cada día se despertaba para ver a Christian tumbado a su lado, ese rostro apuesto y magnificado que a Sofía le encantaba por donde lo mirara.
Le gustaba cocinar y cuidar de Christian cada día, aunque era un poco solitario.
Desde que se casaron, el abuelo sólo había venido está primera vez…
—Christian, sé amable con Sofí, no huyas todo el tiempo, tuvieron una boda, disfruta siempre de tu luna de miel, si vuelves a molestar a Sofí no me quedaré quieto aun siendo tu abuelo.
El abuelo de Christian también fue soldado y, aunque ya tenía más de 80 años, seguía teniendo una fuerte voz y voluntad de acero, era una persona para admirar
Christian solo escucho cada palabra de su abuelo con calma y asintió: —Me ocuparé de Sofía la convertiré de un pequeño bollo en un gran bollo, mucho más abrazable de lo que es ahora.
Sofía era una persona muy inocente en respuesta a las palabras de Christian se abalanzó sobre Christian, con el disgusto escrito en su cara de bolita.
Christian se apresuró a atrapar a Sofia, con cuidado para protegerla de una lesión.
Después del desayuno, Christian fue a reunirse con sus compañeros, los antiguos camaradas del ejército.
El abuelo estaba en el salón viendo la televisión y Sofía estaba en la cocina limpiando el desorden.
—Sofía, está muy mal que dejes que ese chico no gaste dinero y no haga nada para que una nuera tan buena como tú vuelva a casa, no sé ni lo que ves en ese muchacho…
—Abuelo, Christian es tu nieto de sangre, ¿está bien hablar así de él?.
El abuelo de Christian es una persona tradicional y conservadora que se muestra reacio a aceptar a otra mujer como nuera, a excepción de Sofía.
Parecía tener una preferencia especial por ella y considera que es la única mujer adecuada para su nieto.
Es posible que el abuelo haya establecido una conexión especial con Sofía y tenga una gran admiración por ella.
El abuelo estaba abrumado por la emoción—En el pasado, cuando dijiste que te gustaba Christian, pensé que era sólo un buen sentimiento momentáneo de una niña, no esperaba que después de tantos años, hubieras hecho tanto por él que incluso un anciano como yo se conmoviera, es una pena lo de ese pedazo de…
—Abuelo, cálmate— Sofía hizo un mohín mientras terminaba de limpiarse las manos y se sentaba junto a su abuelo—no te preocupes, Christian es bueno conmigo.
—¿De verdad?
El abuelo miró a Sofía con cara de felicidad y sacudió un poco la cabeza, esta niña tonta y soñadora, algunos dicen que la ignorancia es la felicidad, cuando alguien te gusta, algunas personas prestarán más atención a cada uno de sus movimientos, a cada sonrisa. Y hay quienes simplemente se aburren de gustar y no ven nada.
—Ese chico Christian no es lo suficientemente bueno para ti.
El abuelo de Christian muestra algo de preocupación y desaprobación hacia la relación de su nieto con Sofía.
No por Sofía, sino Christian… Es su nieto, pero está mal encarrilado.
—Abuelo—dijo Sofía con fingido disgusto.
—Vale, vale, no diré nada.
El abuelo sonrió y fingió rendirse, con la esperanza de que el niño que crío hiciera sufrir menos a Sofía.