Sola

1166 Palabras
Olivia, guardo silencio y se calmó un poco y continuó —Christian, sólo te quiero para el resto de mi vida, el resto lo puedes hacer con quien quieras, tu amiga Sofía, es mejor que estés cerca de ella todo el tiempo… Solo te estoy pidiendo que no me dejes… —¿Qué va a pasar con Sofía si acepto? — La cara de Christian cambio, a un expresión difícil de descifrar. —Yo soy quién lo siente por ti, pero ella no sabe nada, ¡Sofía, es sólo una niña inocente!, Ella, ella es tan pura, que temo que se rompa. —¿Qué puedo hacer? Ya ni siquiera estás aquí apenas mencioné a Sofía, Christian, eres un maldito monstruo que juega con el corazón de las personas, justo como haces con Sofía. Olivia bajó la voz y maldijo con saña antes de levantarse y marcharse. Christian se rascó la cabeza con fastidio, todo era por culpa de su abuelo, si no fuera por él, ¿cómo podría ocurrir esto? Nada más llegar a casa, Sofia se abalanzó a los brazos de Christian con ganas de sentir su calor y su fragancia, pero el angustiado Christian la apartó de su lado con una cara aterradoramente fría. Sofía agarró la camisa de Christian con la mano y él se la quitó con frialdad, dejando al descubierto directamente sus hombros: —¡Sí, lo siento! Huh…… esto?— Sofía miro a Christian, y se inquieto un poco. Christian siguió su línea de visión y vio por casualidad las marcas en su hombro de la mordida de Olivia, e inmediatamente se sintió un poco avergonzado, sin saber cómo explicar la aparición de la marca. La cara del abuelo de Christian que estaba sentado en el sofá también se puso fea… Por eso no confiaba en su propio nieto para estar con Sofía. Sofía tocó rápidamente la herida y besó la herida, con la cara llena de dolor: —¡Debe doler mucho! Christian tocó suavemente la cabeza de Sofía, el cabello de Sofía era muy sedoso, había oído que las personas con pelo suave tenían una personalidad especialmente buena, y era cierto. Christian camino y se sentó junto a su abuelo y le preguntó en un susurro algo dolido—Sabías que me gustaba Olivia, ¿por qué me empujaste a casarme con Sofía? El abuelo miró a Sofía, que tarareaba una cancioncilla en la cocina distraída de todos a su alrededor y solo estaba ocupada en el almuerzo, y le dijo con calma a Christian—Eres demasiado joven para distinguirlo, Sofía es una chica muy buena… Seguramente será buena esposa para ti… Lo hice pensando en ti, en lo que sería mejor para ti. —Yo lo sé, sé que es simpática, amable y dulce, pero no me gusta, yo y Olivia, tenemos un personalidad muy parecida, ¡los mismos gustos y objetivos en común! Pero Sofía, es sólo cómo mi hermana menor… Y creo que eso no cambiará nada. Christian estaba decepcionado, ¡no habría sido mejor que se quedara en la base naval para siempre! A medida que pasaban los días, Christian y Sofía se llevaban de forma despreocupada y relajada. Se podría decir que parecían congeniar muy bien, tenían un pasado como familia difícil que se llevarán mal. Parecía también que Olivia había desaparecido de su radar de repente, y la verdadera noticia por la que Christian no podía quedarse quieto era que Olivia había vuelto a la base. Parecía que había renunciado a la casa familiar y futuro que había hecho en la familia Durán y había decidido volver sola a la base, el lugar donde ambos se habían conocido y amado… Un lugar especial para ambos. Al día siguiente temprano—Christian, ¿a dónde vas? —Sofía observó con una expresión de desconcierto cómo Christian se arreglaba en casa, pero parecía llevar el rostro lleno de tristeza. —Sofía, tengo que volver a la base, espera a que vuelva, ¿bien?— Christian le dio a Sofía un beso en la frente antes de irse, como un padre que besa a su hijo… La decepcionó pero no quiso demostrarlo, para Christian ser soldado era parte de él… Y no iba a cambiar nunca. Sofía se quedó en la ventana, con su pijama de ositos, viendo cómo se iba, sonriendo y despidiéndose... La hizo sentir algo tan sola. Christian llevaba unos poco días fuera y Sofía se estaba aburriendo un poco ya que estaba sola, tocando el anillo de su mano y soltando una risita cuando le echaba de menos… El anillo se volvió su consuelo. Sofía estaba en su tercer año de universidad y se graduaría el próximo año. Llevaba un mes en casa sin darse cuenta de lo rápido que pasó el tiempo, así que se cambió de ropa y planeó ir a vivir a la escuela uno de estos días… Al menos por un periodo corto de tiempo… Quizás reduciría la tristeza estar en la escuela. Cuando estaba a punto de salir, Olivia vio al camarada que estaba muy cerca de Christian, era un soldado también. —¡Señor Ash!—Le llamó—¿Qué estás haciendo aquí? Sofía estaba curiosa, sobre el porque ese caballero estaba en las afueras de su casa. El chico se frotó la nariz torpemente, sin saber cómo llamar a Sofía… Aparte no tenía tanta confianza. La última vez que nos vimos, Christian la había presentado como su pequeña hermana, que era algo así como la hermana de todos, pero ahora que ella y Christian estaban casados, debía ser llamada cuñada. —¿Está Christian en casa?—pregunto Ash, evitando saludarle directamente. —¡Oh no, él está fuera de la ciudad, fue a la base naval! —Sofía tiró de una modesta maleta mientras caminaba y se dirigió a Ash—¡Parece que es algún tipo de emergencia!, Se fue repentinamente. Ash se sorprendió, pero vio que Sofía no parecía diferente en absoluto, ¿acaso no le importaba que el futuro sargento se fuera con su ex novia? —¿Sabes por qué el sargento repentinamente fue a la base? Sofía parecía pensarlo pero negó con la cabeza—¡No me lo ha dicho! Debe ser algo importante... Parecía muy decepcionado. Suspiro un poco incómodo, importante, en efecto, Ash asintió para sus adentros, parecía que la joven realmente no sabía nada, tal y como había dicho Olivia, de alguna manera, Ash sintió cierta lástima por esta tierna joven… Parecía no saber muchas cosas que estaban pasando frente sus propias ojos. —¿En qué estás pensando?— Preguntó Sofía con suspicacia mientras sus grandes ojos azules recorrían el rostro de Ash. —No es, eso, me voy a ir ahora, ¡volveré a jugar contigo más tarde!— Dijo palabras inentendibles y se alejó como si estuviera huyendo. Dejado a una Sofía aún más desconcertada. —Quizás paso una emergencia—Dijo y camino dejando atrás su casa.
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