Los días han pasado muy lento desde que estamos aquí puedo decir que es una tortura, no avanzamos en nada es increíble que por más vigilancia que le tenemos a Aileen reciba amenazas, tengo la seguridad que hace todo desconozco el motivo, puedo decir que esta insoportable desde el día que no tuvo opción que aceptarnos. Estoy sentada a orilla de la piscina con los pies dentro del agua, es algo que necesito a diario poder nadar por un rato o sumergirme unos minutos, en el ático tengo un jacuzzi si quiero nadar voy a la empresa de seguridad que cuenta con una piscina enorme donde entrenan, por supuesto que si la voy a usar ese día no entrenan toda esa área queda restringida. —Esa mujer está jugando con nosotros—expresa Ethan—nos está viendo las caras de tontos. El pobre hombre ya no soporta

