CAPÍTULO I AMY, ESE ES MI NOMBRE
Cuanto adoré esa etapa cuando era niña, me la pasaba jugando con mis primas quienes vivían cerca de mi casa. Solíamos bailar salsa, merengue y un poco de reggaton. Por mis venas corría sangre venezolana y también española, pero permitanme contarles que desde siempre he sido terca y no he podido adoptar ese acento sofisticado de España. Según mi padre me he rehusado a aprenderlo pero aquí entrenos amo el venezolano y solo tomé lo liberal de uno de los países europeos. Ir a la escuela era mi diversión, allí fue donde conocí a mi mejor amiga Becky. Un poco alocada para mis gustos pero en definitiva es muy leal cuando se trata de amistad y ni se te ocurra meterte conmigo porque de una ella sale en mi defensa. Sí así de loca esta, compartíamos durante las clases y de vez en cuando haciamos pijamadas en mi casa. No me gustan las películas de terror así que elegiamos entre acción y románticas, usábamos una moneda para tomar una decisión. Debía ser de manera justa porque Becky se molestaba fácilmente pero yo era muy bromista y trataba de que ella no se enterará. En una oportunidad salí con mi madre a la “casa de trucos" creo que por el nombre no es necesario una explicación. Le pedí una moneda con la misma cara en ambos lados para usarla con Becky y como era la única hija entonces mis padres siempre me complacían, así que ese día no sería la excepción. Regresamos a casa e inmediatamente llamo al teléfono fijo de la casa de Becky, ya saben para invitarla a ver películas (risas).
Hola Beckyyyyy (de ese modo pronunciaba su nombre), hoy quiero que vengas a jugar conmigo y además elegiremos al azar con una moneda la que nos tocará ver..¿Qué opinas?.
-Sí , si iré y además llevaré helado de sabores para compartir.
Hecho…-hecho
Yo estaba tan emocionada que enseguida arreglé mi habitación, asee un poco y la esperaba sentada con todos los géneros de películas sobre el piso.
-Hija ya llegó Becky baja a recibirla…
Perfecto, dando saltos agigantados bajé las escaleras y …ouch mi primer golpe en una rodilla ni de bebé llevaba tantos. Pero me levanté como soldado tras una guerra, sufriendo un dolor interno pero por fuera expresando la victoria.
Beckyyyyyyy haciendo ese saludo de puñitos, toque de espaldas y un pellizco. Ya sé, ¿esta de lujos eh? Ella para hacerme enojar solía llamarme aymita y eso si que me sacaba de mis casillas pero a la final nos amábamos como hermanas.
Subimos a mi habitación ni le ti tiempo para que saludara a mi madre, estaba ansiosa por usar mi nueva moneda. Entramos y cerré la puerta.
Beckyyyyy…como verás, sobre el piso he dejado unas diez películas que si me permites…podrán ser las elegidas tras lanzar esta moneda. Le expresaba mientras caminaba de extremo a extremo con una mano detrás y la otra dando señas según las indicaciones, como tal detective en plan de investigación.
-De acuerdo solo no hagas trampa y por cierto, luego de la decisión comeremos este delicioso helado.
Hecho.- hecho.
Estrechando las manos elige cruz y yo cara juntas lanzamos la moneda, pero antes de caer al suelo la tomó para anunciar la ganadora…por supuesto que era yo. Me dirigí a mi closet buscaba dentro de mis gavetas algo que pondría nuestras mentes a volar.
-¿No se supone que las películas a elegir serían estas amyta?
Sí pero no, veremos una pero será esta…la tomé en mis manos, en la caratula había una mujer semi desnuda con un hombre acariciando su espalda; se me hizo interesante así que ¿Porqué no verla con mi mejor amiga?.
Enciendo la televisión y un DVD de hace algunos años atrás, a mi padre le encantaba ver solo películas de CDs así que hoy veré porque tanto interés. Apagué las luces y acción.
Admito que al inicio me parecía muy tonta pero mi curiosidad eran tanta que debía seguir hasta el final. Comencé a notar algo que para mi era inusual, las películas que solía ver con Becky eran muy románticas es decir, algunos besos, paseos, cenas bajo las estrellas o los muertos vivientes, la sombra que te agarra de las piernas y todo ese tipo de escenas. Pero en esta, hasta de recordarlo me da calor.
Apenas traigo a mi mente lo que vi en esa película pero lo que más captó mi atención aún lo conservo como si fuera ayer. Era un grupo de mujeres en una clases de literatura y un profesor dictaba la misma. Ellas empezaron a desnudarse frente a él y ni me pregunten porque motivo lo hacían porque mi yo sé, el volumen de la televisión estaba muy bajo.
El hombre quedó sin su vestimenta mientras ellas lo acariciaban por todo su cuerpo, su m*****o comenzó a endurecerse y una de estas bajo poniendo su mano en él e iba pasando su lengua…y es aquí cuando omití lo que seguía con ellos dos para dirigir mi mirada hacia dos mujeres quienes se estaban besando con delicadeza; en ese momento siento una corriente que me recorre por todo el cuerpo y en mi zona erógena unas cosquillas ricas. No entendía el porque me excitaban tanto esas chicas cuando Becky estaba babeando por ese hombre.
Escuchamos a alguien subiendo las escalera me di prisa y apagué la televisión, mi madre nos llevaba algo de cenar a mi habitación. Yo pedí permiso para ir al baño porque sentía mi ropa interior húmeda y la verdad desconocía lo que me ocurría. Al entrar y revisarme me doy cuenta de que me había excitado tal como lo explicaron en una clase de sexo con protección en la escuela. Mi cuerpo estaba experimentando cosas nuevas y a esa edad las hormonas se alocan según dicen.
Aproveché para darme una ducha eso era algo nuevo para mi y confieso que tuve cierta vergüenza al levantarme e inclusive caminar hasta el baño. Afortunadamente mi madre solo dejó la comida y se retiró. Yo entré a mi habitación, Becky estaba cenando. Yo sentía la necesidad de hablar sobre lo que me había ocurrido pero ella tomó la iniciativa.
-Amyta, ese hombre no sé como decirlo…no sé si esto sea normal y ahora este perturbada pero me encantó.
Beckyyyyy dije esta vez en modo secreto…yo tambtién sentí lo que tu, pero no por ese hombre. Las mujeres lucían tan lindas y delicadas que me sucedió lo que explicaron hace días en la clase de la profesora Ruth.
-Amyta, ¿Tuviste tu primer orgasmo? Me preguntó con su voz misteriosa.
Yo no sé ¿Acaso me escuchaste gemir?
-No, ni tu respiración pude escuchar.
Entonces no inventes y mejor lo investigaremos en la internet mañana aquí a esta misma hora.
Esa noche no tuvimos una pijamada, quería estar a solas pensar y soñar con una de ellas (risas). Me parecía tan distinto a lo que quizás en algún momento pude imaginar. Esa manera en la que esas dos mujeres se acariciaban, se besaban me hacía querer ver más…vada vez más. Amaba el hecho de haber compartido con mi mejor amiga mis gustos, en el país donde nací hubiese sido imposible mostrarme con esta inclinación. Becky era española y eso de ser de mente abierta como que llevaba en la sangre. Lo cual es excelente para mí, aunque mi madre sea una auténtica venezolana jamás mostró algún desprecio hacia las parejas del mismo sexo e inclusive a las personas con esa orientación s****l.
Becky y yo teníamos 13 años cuando vimos por primera vez una película para adultos. Luego de aquel día nunca más lo volvimos a hacer. Mi padre estuvo molesto buscando lo que según el era un “proyecto para su trabajo". Me causó risa verlo por toda la casa junto a mi madre, ese CD posiblemente haya sido uno de sus favoritos y como quería evitar un regaño lo tomé y lo quemé. Ya sé, posiblemente exagere un poco pero para el momento eso fue lo que se me ocurrió y se me hizo una idea genial. Ah pero debo decirles que mi cómplice de crimen era mi mejor amiga Beckyyyyy. Ella y yo desde que nos conocimos jamás pudimos despegarnos de la otra, lo cual en cierta forma era beneficioso.
Recuerdo en una ocasión que hicimos una pijamada porque tenía prohibido salir de casa y no precisamente por mal comportamiento sino porque debía estudiar para una prueba de matemáticas, ni se imaginan cuanto odiaba esa materia. Luego de pasar una hora preparándome entre números; decidí acostarme estaba tan aburrida…pero ¿Adivinen? Becky se las ingenió y vino a dormir conmigo. Al otro día en la mañana sino mi memoria no me falla era un domingo a eso de las 10.00am mis padres habían ido a una fiesta y llegaron muy tarde, por lo que no importaba cuanto ruido haría ellos nunca despertarían…
A continuación le dije a mi mejor amiga que quería salir a dar unas vueltas en bicicleta y ella se encargó de planear la fuga (risas). Mi bicicleta tenía unas bolitas de colores que sonaban al rodar al mover entonces era complicado sacarlas de la casa. Pero para Becky nada era imposible así que tomó la mía sobre sus fuertes brazos, creo que esa estatura de ella era favorable para nosotras. Listo abrió la puerta y ya estábamos afuera…dimos unas cuantas vueltas y ya llegando a casa me distraje al punto de caer de manera abrupta, genial otro tattoo y ese término lo adjudicaba a otro golpe de esos que te dejan una fea marca tras sanarse. Demonios debía tener más cuidado, como pude me levanté toda adolorida gracias a Dios Becky estaba allí para mí, era como un ángel guardián para mí. Todo lo que hemos vivido juntas me hace apreciar al máximo nuestra amistad. Ella agarró mi bicicleta casi arruinada por completo y entramos. Ella la escondió en el garage y yo subí a mi habitación. No olvido cuando me exigió darme un baño para luego curar mi rodilla, eso si que dolió; ella estaba sentada en mi cama parecía una enfermera…tenía alcohol, algodón y una crema antiséptica, yo realmente me entregué a sus cuidados pero ni idea si ella estaba segura de lo que hacía. En ese entonces no tenia opción y ya estaba cansada de estar encerrada como para luego recibir un castigo por haber salido sin el consentimiento de mis padres.
Becky date prisa y limpia mi herida…ella en ese instante humedece el algodón con mucho alcohol y lo deja correr por mi tattoo…Beckyyyyy le dije pero casi en mute…eso duele.
-tranquila toma la almohada muerde o ahogate con ella porque debemos estar listas antes de que tus padres entren a la habitación.
Cierto, tienes razón. Creo que no debí salir a esas vueltas. Ahora la bicicleta hecha nada espero la hayas ocultado muy bien.
-oh si, le coloqué una sábana encima para cubrirla toda. Descuida nadie notará lo que sucedió con ella. Ahora lo que me preocupa es esa pista que llevas en tu rodilla y que sin duda te va a delatar. Sugiero que no uses short hasta tanto no haya desaparecido en su totalidad. Pero debes aplicarte esta crema para que no se te quede pegada al jeans o lo que sea que uses para cubrirlo.
Como buena paciente acepté y seguí las recomendaciones de mi mejor amiga. Todos los días debía limpiar esa herida pero lo que más me causaba miedo era al momento de colocarme mis leggins. Sufría de solo imaginar que se me pudiera pegar a la tela y si normalmente dolía…háganse la escena de tener que despegarla del jeans o sea lo que lleve puesto.
Durante los tres siguientes años mi vida no era tan divertida, tenía esas rutinas de escuela casa- casa escuela, mi padre se enteró lo que hice con su video porque había olvidado los desechos en la papelera del garage, así que me costó un buen castigo. Claro eso sucedió a las dos semanas luego de haberlo hecho y pues fue un accidente así le expliqué ¿Y que creen? No cayó en mi mentira. Debo perfeccionar mi actuación para la próxima vez.
Les confieso que aunque sentía ansias por ver de nuevo a una mujer desnuda, opté por verlas vestidas en cualquier película pero preferiblemente pelirrojas, me encantan no lo negaré. Becky y yo siempre fuimos inseparables solíamos ir a patinar a los jardines de villa Cecilia en Barcelona-España. Por cierto Becky era española y aún así no se me pegó ese acento (risas) no lo odio pero me quedo con el mío.
En una oportunidad mis dos primas me visitaron ellas tenían 14 y 16 años, muy bellas por cierto. Salimos a patinar juntas pero primero pasamos a recoger a Becky en su casa. Mi mejor amiga y yo nos tomábamos de las manos e íbamos felices deslizándonos por las bajadas del parque. Hacíamos una competencia por pareja siempre ganábamos un helado que era la apuesta y con ello un nuevo golpe. Sí éramos muy tremendas además debíamos disfrutar de esos momentos.
Ese día todas se quedaron a dormir en mi casa, mi madre había preparado unas galletas con chispas de chocolate para comerlas mientras veíamos una película. Descuiden no jugamos con la moneda esta vez (risas). Esa noche estuvo interesante pero antes de contarles lo que sucedió, quiero aclararles una cosa…Vanessa y Valeria no eran mis primas de sangre, solo crecimos juntas por supuesto al igual nuestros padres compartían todos los fines de semana entre ambas familias y yo las adopté como mis primas.
Continuemos…en mi habitación habían dos camas individuales pero de esas donde pueden dormir dos personas y moverse si así quisieran sin tener el riesgo de caerse. En esa ocasión vimos primero una película que se llamaba “la pesadilla de la calle elm" si ya sé era de terror y yo odiaba ese género pero por mayoría se decidió por ella.
Recuerdo que tuve demasiado miedo desde al principio creo que desde que ese hombre estaba formando su guante con esas hojillas y de haber actuado en esa escena ya hubiese estado desmayada en el suelo. Soy muy cobarde y para disimular cantaba en mi mente una canción mientras cubría parte de mi rostro. La luz estaba apagada Becky y mis primas estaban sentadas en unos puf sobre el piso. Yo sola en una de las camas, no sé porque cada vez que veía una película de terror tenía la sensación de que me agarrarian por las piernas. Hasta que por fin termina y yo me levanto luego de que Vanessa la de 16 años encendiera la luz. Ella nos propuso un juego llamado “soplar y aspirar” alcanza su bolso y saca unas cartas…pensé que era de esos juegos de apuestas, así que me entusiasme y tomé algo de dinero que estaba ahorrando para comprarme una laptop. Amo la tecnología y me encanta escribir de todo tipo de sentimientos hasta los más oscuros, no hablo de brujería me refiero a esos deseos ocultos. Sigamos, Vanessa empieza a dar las reglas del juego y al verme sacar mis ahorros…
-Amy no seas tonta, yo no hago apuestas…esto será mucho mejor que eso. Yo tomaré una carta la aspirare y soplaré sobre los labios de Becky entonces ella aspirara para tomar la carta y asi sucesivamente pero evitando que la carta caiga.
¿Y si cae que pasaría?
-Becky si eso sucede de seguro me besaras (risas)
Todas curiosas y esas edades con hormonas alocadas aceptamos el juego. Nos sentamos en circulo sobre el piso del lado derecho tenía a Vanessa, a mi lado izquierdo tenía a Valeria y de frente a Becky las posiciones correctas porque no imagino a dos hermanas pasándose las cartas de boca en boca.
-Comencemos…Vanessa aspira y sopla sobre los labios de Becky, luego ésta sobre los labios de Valeria y después lo hace a los míos, yo aspiro para soplar la carta a los labios de Vanessa. Hicimos unas tres rondas, admito que nos reíamos muchísimo. Probablemente nadie quería besarse y menos entre mujeres o tal vez nos daría algo de nervios.
Vanessa quiso hacerlo esta vez más interesante al apagar las luces y dejar solo una pequeña lámpara encendida que tenía sobre una mesa de noche. Iniciamos nuevamente unas dos rondas y al momento de tomar mi turno me distraen las escenas de esas mujeres en mi mente, dejé caer la carta cuando siento los suaves labios de Vanessa sobre los míos la lámpara se apaga. Sus delicadas manos rodearon mi cuello y comienza a besarme muy tiernamente, esa sería mi primera vez y créanme que no sabía como hacerlo, solo seguía su ritmo lentamente mientras la agarre sutilmente de su cintura. Su respiración era tan ligera que hasta la sentía como una invitación s****l. No sé cuánto tiempo duró ese beso pero recuerdo claramente que fue esa la segunda ocasión que me hizo humedecer mi ropa interior.
-Amyta…despega tus labios de tu prima
Becky arruinando mi primer beso. Aunque su voz no sonaba molesta sino con cierta picardía. No quise preguntar quien había apagado la lámpara así que dirigí mi mirada y para mi grata sorpresa el enchufe lo habían quitado, no me extrañaría de quien fue esa idea pero no dudo que me encantó.
-Vanessa se besaron y mucho…¿Acaso te gustan las mujeres y ni siquiera me lo habías dicho?
-Valeria esto es solo un juego y creo haberlo explicado antes ¿no?. Además aquí nadie se enoja por lo que ocurrió esta noche así que vamos a dormir ya todas. Ese Freddy Krueger debe estar merodeando por estos lados.
Vanessa solía hacernos ese tipo de bromas pesadas para no dejarnos conciliar el sueño. Ella se acostó con su hermana en una cama y yo estaba en la otra con becky. Ya ni sabía como podría dormir con ese delicioso beso, miraba a las estrellas que estaban puestas en el techo. Quise distraerme un poco al notar como se habían despegado unas diez de ellas formando un notorio círculo, definitivamente debía solucionar ese espacio.