Los árboles empezaron a prevalecer y ella con un ceño fruncido miraba muy atenta en el camino. - estamos saliendo de la ciudad ¿A dónde me llevas? - preguntó extrañada, pero Dante parqueo el auto a la orilla de la carretera no tan transitada. - es sorpresa- dijo él bajándose del auto y ella lo siguió. - pero ¿Por qué paramos aquí? - preguntó ella y agradeció que era su día libre del burdel ya que se habían alejado bastante de la ciudad. - debo vendarte los ojos- exclamó él sacando un pañuelo de su bolsillo. - ¿Por qué? - preguntó Alice mientras que el castaño colocaba la venda en sus ojos. -porqué es sorpresa- dijo él susurrándole en el oído y ella se estremeció. Con ayuda de Dante volvió a subir en el auto, pero está vez sus ojos estaban vendados. El auto volvió a estar en

