Ella bajó de la Lamborghini y se despidió de James con un asentimiento de cabeza y él le correspondió con una sonrisa a medias. Se encaminó hacia el largo trayecto de la entrada, en realidad no era tan largo, pero en ese momento parecía inmenso. Cuando sus pies cruzaron la puerta de entrada muchas miradas curiosas sobresalían hacia ella, nunca le había gustado ser el centro de atención, pero ahora parecía que los estudiantes la miraban y susurraban. Ella tragó saliva, tenía miedo no lo negaría, esa gente algunos la miraban con desprecio y otros más que todos los chicos con perversión y eso le estaba dando muy mala espina. Una cabellera rubia apareció en su visión con una sonrisa maliciosa. - pero mira a quién se le ocurrió venir- dijo riéndose escandalosamente ganándose muchas m

