Ella se removió abriendo un poco sus ojos para acostumbrarse un poco a la claridad. No recordaba cómo había llegado ahí, pero se sobresaltó al notar que no estaba en su habitación. Nunca en su vida había visto una habitación tan bonita. Su color era claro y cálido y la cama era inmensa y no decir de la recámara hasta creía que era más grande que su casa. Todo parecía lujoso como demonios había llegado a ese lugar. Se acercó al balcón, pero flashes pasaron por su cabeza. Ella en el camerino. Dante frente a ella mirándola con odio. Ella tratando de asimilar lo sucedido. Él tratándola como prostituta. Ella tratando de explicar. Él huyendo del lugar sin ni siquiera darle la oportunidad de la palabra. Una lágrima bajó por su mejilla, todo había pasado tan ráp

