Lo último que recuerdo fue el rostro de Viktoria luego de ver a Isabel. Cuando desperté, había un silencio sepulcral en la habitación. Estaba sola, acostada en la cama de Viktoria, arropada hasta el pecho, pero no veía el bulto de mi panza. No sentía dolor alguno, solamente sentía entumecidas las piernas. Salí de la cama, levantando mi batola, la cual no era la misma que llevaba anoche. Es desconcertante no tener esas marcas y estrías que me salieron durante el embarazo. No sé cómo han desaparecido de la noche a la mañana. ¿Viktoria habrá tenido algo que ver? Procedí a ducharme, antes de ir en busca de mi hermana y de Viktoria. No puedo esperar para tenerla en mis brazos. Todavía me cuesta creer todo lo que ha pasado, todo se siente tan reciente. No entiendo cómo mi cuerpo se siente ta

