Desnudó mi cuerpo en tan solo un segundo. Su cola segregaba un líquido viscoso y transparente que, al entrar en contacto con mi piel, es como si entrara en calor. Sus escamas lucen peligrosas y ásperas, pero en realidad son suaves al tacto. Tumbó mi cuerpo sobre las flores, era como si se tratase de una cama, por la comodidad y suavidad que me brindaba. Todo esto parece como un sueño. —Me has visto muchas veces como mujer. Su cuerpo volvió a su forma humana, a la Victoria que conocí ese día en el jardín y a la misma que he visto desnuda varias veces, pero me sigue causando el mismo rubor. —Excepto como hombre… Su forma masculina era muy parecida y atractiva, lo que cambiaba drásticamente eran sus genitales, su color de cabello, pues era n***o e igual de largo, y sus facciones no l

