-Alex, no te sientes bien, debemos llegar rápido a casa-…-Da más fuerza en su agarre y alza al menor sintiendo todo el tiempo la dureza de su erección golpear contra su espalda. Cierra los ojos y niega alejando todos los pensamientos lujuriosos que no debería estar teniendo.-
-NO, NO-...-Se altera al escuchar al mayor decir eso-...-A mi casa no-…-Podría estar muy mareado pero hasta en ese estado puede saber las consecuencias que le vendría por llegar a casa en el estado que está. De solo imaginar un escenario donde su padre lo ve borracho… ah, no hay caminos peores que la muerte y enfrentar a su padre borracho es uno de ellos.-
No es dramático ¿Ok? Es su triste realidad y la ha vivido desde que tiene memoria, su padre es alguien realmente drástico.
-No iremos a tu casa tonto, iremos a la mía-...-Min-ki acelero mas el paso, quería olvidarse por completo del hecho que, Alex tenia su pene erecto justo en su espalda... y presentaba signos de adicto al sexo sin causa. Ni siquiera sabe si Alex ha sido tocado íntimamente por alguien más pero con la vida tan estricta que lleva pues, lo duda mucho.-
Pero Lee Min-ki, alias Maki no es ningún débil y podría manejar con total madurez la situación. Si señor, ni este pequeño ser hermoso de ojos brillantes, boca seductora, nariz perfecta, cabello azabache y lacio, cuerpo hermoso… podría con el.
(...)
Maki guió a Alex a la bañera de su pequeño departamento, no era muy grande ni lujoso pero era lo suficientemente cómodo para un chico que vive y se mantiene solo.
El pelinegro no se dejo meter en la bañera y pataleando y forcejeando con sus fuerzas salió corriendo para desparramarse en la bien arreglada cama del mayor.
-No me quiero bañar, nou nou nou-...-Se colocó de rodillas en la cama-…-Esa agua está muy fría, al menos en mi casa hay agua caliente.-
Maki rueda los ojos, pero luego recuerda que el menor está muy borracho y es entonces que se dice a si mismo que debe tener paciencia.
-Alex, hueles a puro alcohol-...-Min-ki saco su gorro dejándolo en su mesita de noche y se acercó a la cama-...-Debes bañarte, ni creas que vas a dormir en mi cama oliendo así.-
El pelinegro agarro una almohada, la mordió como un niño berrinchudo.
-Por-por favor, no me hagas esto, te necesito Maki hyung-
El menor se retorcía en la cama, juntaba sus piernas y tocaba de veces su pene. Moriría si seguía de esta forma. Sentía calor, muchísimo calor, tanto que un hipertenso se quedaba corto delante de el. No podía controlarse y de verdad que no porque el verdadero Alex, el bueno y sano nunca se vería en esta situación; rogando para que Maki lo toque y alivie su malestar.
Min-ki no sabia que hacer, Alex estaba tan comible que podría follarlo en ese mismo momento de tantas formas, con cuidado y descargando todo el deseo que lleva acumulado desde hace mucho tiempo, el deseo que se ha escondido desde que lo conoció y lo mantuvo ahí una vez que supo que era prohibido. Estaba frente al menor, le gustaba mucho, quería tenerlo de muchas formas posibles pero ¿seria lo correcto?.
**Joder, tengo a un chico con enorme trasero listo para morderlo, masajearlo y follarlo hasta que me canse y ¡Pum!... Está borracho ¡carajos! tengo ganas de hacerle miles de cosas** y aún si en su cabeza estaba alterado no puede moverse, teme de si mismo y que en lugar de irse se meta en la cama y bese a ese hermoso muchacho que lo vuelve loco.
El menor comenzó a despojarse de su ropa.
-¿Qué haces?-...-Todo parecía una locura, Alex se deshacía de su ropa de una forma súper rápida. El castaño frunció su ceño al ver como este ya estaba sin ropa-
-Ya no lo aguanto mas... ah~-...-Dio otro gemido mas agudo y sonoro que los anteriores.-
Se puso en cuatro patas en la cama, coloco su rostro en la almohada, con sus manos abrió sus nalgas dejando a la vista del castaño su estrecha y virgen entrada. Su pene estaba muy duro, sentía que podría morir y las ganas de llorar lo invadieron gracias a las múltiples sensaciones que estaba sintiendo.
-Por favor, por favor-...-Alex lloriqueaba y su chillona voz dejaban saber que estaba realmente sufriendo-
El mayor pasó saliva y miró a otro lado.
-P-pero, ¿porqué estas así?-...-Min-ki sentía como su pene comenzaba a crecer rápidamente cuando había mirado aquella entrada tan fruncida proclamando ser atendida-
-Jason me dio una pastillita azul-...-Movió su trasero de derecha a izquierda-...-¡ahhh! me siento caliente, porfavor-
El mayor sabia perfectamente lo molestosa que podían llegar a ser las pastillas de viagra y no por experiencia propia, pero ha tenido amigos que las usan y dicen que luego de hacer efecto, el tener sexo eran totalmente perfecto. Todo era como tocar el cielo.
Pero ya tenia la necesidad de meter su palpitante polla en el agujerito del pelinegro. Estaba excitado hasta la locura, Luego mataria a Jason por darle semejante pastilla al menor. Por ahora solo tenia que hacer lo que le demandaban sus deseos, porque aunque no fuera nada del menor... eso no quería decir que no quisiera tener algo con él.
¿puede entenderse eso? Tal vez no pero así son las cosas con su situación con el pelinegro.
-M-maki, ven ¿Si? No sabes cómo duele esto. Quiero que me folles ya, lo necesito de verdad.-…-Alza su cabeza para mirar al mayor.-…-No me tengas sufriendo aquí.-…--Echa su trasero hacia atrás y sus ojos yacen cristalizados.-
No piensa en lo avergonzado que va a estar luego por decir esas cosas, por pedir sexo sin cuidado y sin pensar en nada más que no sea la molestia en su cuerpo y en el hombre precioso que lo tiene un poco bastante enamorado. Le quería y le deseaba mucho.
Min-ki también le deseaba y mucho, así que están dispuesto a darle lo que quiere ooruqe pues… él también lo quiere. Aunque luego Alex se arrepintiera de haber follado con el en esas circunstancias y quizás le reclame.
Pero el no se arrepentiría. Nunca podría arrepentirse de eso.