Capitulo 19

2059 Palabras
¿Esto era real? Maldita vida, Alex tenia el cuerpo mas hermoso que sus ojos hayan visto jamás. Sus piernas largas y bien contorneadas, su abdomen semi marcado, sus muslos anchos resaltaban con cada paso que daba , su espalda recta… Todo del menor era muy hermoso como para poder asimilarlo tan rápido. Min-ki se acerco a la cama y comenzó a besar su pie izquierdo desde la superficie hasta su tobillo, por sus pantorrillas, sus rodillas temblorosas y su recorrido de castos besos siguió hasta los muslos, dónde Min-ki se instaló ahí con más ganas degustando ese pedazo de piel y rozando la misma con sus labios secos y deseosos por obtener más. Dio un poco la vuelta para guiar su boca hacia el glúteo del menor y dar un beso más sonoro y húmedo en aquella parte tan suave y esponjosa. Alex sintió que todo su cuerpo estaba ardiendo en llamas, quería mas... necesitaba muchísimo mas de aquel castaño que le gustó desde la primera vez que lo vio en ese paso peatonal. En este momento solo lo esta disfrutando para el solo. Malditas pastillas, le nublan la mente y no lo dejan ver todo con claridad. Maki era una persona tan tierna después de todo y tener que verlo de la forma en que está ahora era... de lo mejor. Le gustaría poder disfrutar de este momento sin ningún tipo de sustancia (pastilla) que le impida hacer lo que quiere, ver lo que quiere ver y disfrutar lo que quiere disfrutar al cien. Min-ki chupeteo su nalga, saco su lengua para lamer esa piel tan abultada, blanquecida y suave que Alex tenía. Podía estar haciendo esto durante horas y no se cansaría para nada. El pene de Alex dolía horrores así que llevo su mano derecha hasta este para darse el placer necesario para que no doliera. Min-ki lo notó. El pelinegro, con su mano libre tiro mas de su trasero y dejar su entrada a tan descubierta y expuesta que Min-ki solo atino a pasar su lengua por esa estrecha entrada con lentitud. Alex se mordía el labio inferior y daba gemidos muy agudos y sin vergüenza alguna. ¿Cohibirse? No, estaba muy caliente y necesitado para quedarse callado y hacerse el difícil y desvalido. -Ohh si, mhm a-ahhh-...-El menor alargó su brazo hacia la cabeza de Min-ki y agarro el castaño cabello con fuerza impulsando mas su cabeza hacia su entrada hasta que le brindara todo el placer que necesitaba, pero nada lograba apagar ese fuego que sentía por dentro.-…-J-joder… más-…--La sensación de la lengua húmeda de Maki en su trasero era deliciosa, lo mareaba de placer y cosquillas satisfactorias. Sin embargo, dentro suyo todo era un caos de dolor y calentura.- El castaño dejo de lamer esa zona para con su propia saliva empapar sus dedos escupiéndolos y frotándolos en el ano del menor. Lo frotó muchas veces manteniendo así una entrada mas lista y sensible. Metió su dedo medio con cuidado, mucho cuidado, no quería lastimarlo. El menor se removió un poco ante la intromisión, era una sensación rara y desconocida para él pero excitante después de todo. El mayor metió otro dedo haciendo que el pelinegro gimiera agudamente y bajara la cabeza, soltó el cabello de Maki para tener sus brazos libres y darse soporte a si mismo ya que no tenía muchas fuerzas. Min-ki abría y cerraba sus dedos en forma de tijera con lentitud, luego más rápido y así tuvo un ritmo constante por unos minutos, su boca no dejaba de besar los glúteos de Alex. El tercer dedo fue introducido al fin y Alex jadeo fuerte abriendo su boca para dejarlo salir, su aliento caliente se escapaba de esta mientras que Min-ki se enfrascaba en su arduo trabajo allá atrás que no era nada más ni nada menos preparar al muchacho más bonito con el que se ha topado, de todas formas, lo que hacía era muy pero muy entretenido sin lugar a duda. Min-ki embestía con sus dedos cada vez mas rápido y sus dedos llegaban mas profundo, Alex seguía masturbándose a sí mismo con la poca energía que le quedaba. El mayor creyó correcto el tiempo que lo estuvo preparando, así que sacó sus dedos procediendo a quitar su prenda inferior. Alex se sentía malditamente vacio. ¿Qué había pasado? Min-ki frunció los labios; Alex estaba ahí desnudo y urgido de sexo, el mismo lo preparó para recibir su polla sin mucho dolor. Pero negó mirando hacia abajo, si sería negarse, ver al menor no era una buena opción. -Alex, no creo que debamos hacer algo de lo que luego te vas a arrepentir-...-Se levanto de la cama, Alex giro su cuerpo quedando boca arriba para verle con el sudor que se apoderaba de su rostro, cuello y pecho-...-Conozco algo que pueda ayudarte a quitar el efecto de la Viagra, no necesariamente tiene que ser con sexo-…--No conocía nada que lo pudiera ayudar, pero mintiendo puede lograr que el menor siga masturbándose, se corra y el efecto disminuya.- Lo que es seguro es que debe salir de ese cuarto antes de que se lance encima del pelinegro ¿No crees que es doloroso para él? Pues lo es, porque le duele la polla desde hace un buen rato y su cerebro y pene no estaban muy de acuerdo casi en nada, pues si su cabeza superior le decía que salga de ahí, su cabeza inferior le decía que entre en el cuerpo de Alex. Es un dilema. **Oh no me vengas con estupideces a estas alturas, el efecto se quita con sexo y sexo me vas a dar** le grita Alex internamente. Alex no entendía lo que pensaba , o quizás si, solo que no entendía nada de limites ahora, nada de juzgar, nada de parar, solo excitación, desesperación, diversión y un tanto de dolor. Min-ki se lo había pensado mucho, Alex no tenia mente propia en este momento y su cerebro estaba dominado por el efecto de la pastilla. Debía irse lo mas rápido posible. Cuando intento salir del cuarto sintió un fuerte jalón en su camisa que hizo que se rompiera, Alex la había rasgado furiosamente. La excitación, la frustración, el frenesí, el dolor y ganas de follar le habían proporcionado mas fuerza. -¡No te vas a ir!-...-Min-ki cayó sentado en la cama y sus manos quedaron puestas en esta evitando que su cuerpo cayera acostado por completo-...-¡No vas a dejarme así! ¿Ok? No puedes-...-Los ojos de Alex estaban mas negros y penetrantes. El menor coloco ambas manos en los hombros contrarios y miro a este fijamente-...-¡No lo harás! Esta mierda duele y… y es muy caliente, me quema por dentro, quiero… yo quiero y necesito que me folles ahora.- ¿Min-ki tenia otra salida? Probablemente si, pero no estamos hablando de cualquier persona, estamos hablando del chico que le gusta y me hace sacudir el pecho con solo sonreír, que le causa ternura y lujuria… si, no es cualquier persona y Min-ki es cada vez, un poco más débil por el. El mayor agarro su nuca acercándolo mas a el besándolo con ímpetu y fogosidad, Alex correspondió gustoso gimiendo en el beso. Ambos mantenían sus ojos cerrados, el beso era salvaje, demasiado salvaje y apasionado pero es que simplemente se necesitaban el uno al otro después de un mes entero sin probar el sabor del otro. Sus pulmones necesitaban aire, Alex fue el primero en romper el beso respirando aceleradamente, mordisqueando su labio inferior por lo bien que se sentían luego de que la boca de Maki lo haya besado con tantas ganas. -No quiero que luego te arrepientas-...-No sabe cuántas veces lo ha dicho pero no siente que sean suficientes. Min-ki tomo a Alex de las caderas acostándolo en la cama, se posiciono encima de el, coloco ambas manos a los lados de su cabeza- -No, no lo haré-...-Sonrió lascivo- Alex metió su mano debajo de la camisa (ya casi rota por completo) del castaño, este solo le miraba atento. Tocó sus abdominales, bajó sus pequeñas manos hasta su bermuda desabotonando el botón, bajó la cremallera y deslizó la tela gruesa junto con los bóxer dejando su palpitante m*****o libre, los bajo hasta mas abajo de su trasero. Min-ki se lo termino de sacar de una jodida vez. El rostro de ambos estaba rojo, pero el de Alex era como un tomate maduro; por la excitación, por los efectos de pastilla y alcohol, por la vergüenza de sentirse expuesto pero al mismo tiempo, por lo cachondo que le ponía ese mismo hecho. -Ya está rota-...-Alex termino de romper la camisa del que ahora estaba encima suyo-...-Así que ya no sirve- Min-ki sonrió con verdadera diversión. -Eso ya lo se-...-Susurro- Se posiciono mejor y con sus rodillas abrió las piernas de Alex obteniendo así, mas acceso a su trasero preparado, esa zona más íntima a la que ahora tenía a su disposición. Coloco la punta de su pene entre sus nalgas justo en su entrada. Sus miradas se encontraron y la mirada de Alex tenia un brillo vivo de placer, pero Min-ki noto algo de nerviosismo en esa mirada ¿Era lógico, verdad? Iban a penetrarlo por primera vez así que aún con toda la calentura del mundo el estaría nervioso. Agarro sus manos y enredo sus dedos para darle seguridad. -Confía en mi. Me has pedido, bueno, me has rogado que no me vaya y que te folle así que tienes que confiar en mí.— -Lo haré.-…--Asiente Rápidamente.- Min-ki metió la punta de su pene y Alex cerro sus ojos con fuerza, pero trató de relajarse soltando varios suspiros. El mayor empujo mas su m*****o y ya había metido la mitad. **El placer duele** piensa Alex cuando su trasero se siente invadido y estirado desde el Interior. Ya al fin metió su pene por completo y Alex hizo puños sus manos con mas fuerza, no podía estar quiero y guio sus manos a las muñecas ajenas, no quiere sentirse lleno y solo. Dolía, no mentiría, dolía bastante pero el dolor era soportable hasta cierto punto, no rebasaba un límite de dolor que lo hiciera retroceder con su decisión. Min-ki lo había preparado bien después de todo. El castaño se quedo quieto y el menor sentía el pene contrario palpitar dentro suyo, muy íntimo dónde le sentía a Min-ki por completo. Eso lo hizo sonrojarse hasta las orejas ¡Tenía el pene del hombre que le gusta en su culo! Eso no es cualquier cosa ¿Ok? Min-ki sintió placenteras sensaciones con su m*****o apretado por esas pareces anales ex vírgenes, Alex simplemente lo estaba asfixiando de la manera más deliciosa posible, necesitaba moverse o su m*****o explotaría de placer. Se acerco a su oído. -¿Ya?-...-Alex asintió dos veces- Comenzó a moverse no muy rápido. Alex gemía y el mayor le miraba completamente hipnotizado ante semejante vista. -A-ahhh... Mas rápido Po...por favor- Min-ki correspondió a su petición moviéndose con más rapidez, yendo más profundo. La cama rechinaba, la cabecera pegaba de la pared ante el movimiento. El sonido de sus pieles chocando era totalmente excitante y un sonido precioso ante los oídos de ambos hombres hambrientos de sexo, alimentándose del mismo. Alex mantenía sus ojos cerrados, su ceño fruncido y su boca entre abierta soltando gemidos sonoros. El orgasmo estaba cerca y Min-ki acelero mas su ritmo. Alex se corrió manchando el abdomen contratipo. No paso mucho tiempo para que el mayor se corriera dentro del pelinegro, Alex al sentir esa esencia llenar su ano rodeo a Min-ki con sus brazos abrazándolo y suspirando. El mayor se quedó quieto regulando su respiración en esa posición que sentía que era más íntima que todo lo que acababan de hacer. Al cabo de unos minutos sacó su pene y el liquido resbalo por sus nalgas hasta llegar a las sabanas, Alex ya se sentía mejor y complacido. Maki se acostó a su lado y apenas miro a su derecha donde descansaba el muchacho este ya había cerrado los ojos para dormir, todo el efecto de las pastillas había bajado, la calentura también y solo quedó agotamiento. -No tienes remedio-...-Cubrió sus cuerpos con las sabanas y lo abrazó.- Ahora solo quedaba que amaneciera y… y que todo se vuelva una locura para bien o para mal.
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