A la mañana siguiente estaba un sol resplandeciente, la ciudad se movía como una ciudad puede hacerlo, los trabajadores hacían lo suyo y mientras el mundo seguía su curso, un pareja de hombres jóvenes estaban enredados en unas sábanas desordenadas, en una cama algo pequeña par que entraran dos personas y completamente desnudos luego de haber derrochado pasión la noche anterior.
Alex despertó, el menor y poseedor de un cabello n***o abundante se levantó con cuidado y sintió un fuerte dolor en la parte baja de su espalda, justo en su trasero y muequeo de dolor.
--Carajos.-…--Dijo por lo bajo llevando su mano hacia su espalda y estirándose un poco.-
La voz de Alex hizo que el mayor abriera los ojos con cuidado adaptándose a la claridad del día. Maki despertó por completo pero no sé movió, solo miró nervioso al menor.
**llego la hora de la revuelta y los reclamos**pensaba, luego suspiró. Ya estaba mentalmente preparado.
-Alex...-…-Lo llamó bajo y se sentó en la cama. Sus partes íntimas estaban cubiertas por las sábanas.-
El menor lo escuchó y giró la cabeza hacia el mayor quien lo miraba con preocupación es sus ojos café. Era un hombre muy hermoso, muy atento y divertido. No fue intención de Alex estar tan perdido por el, simplemente pasó y no lo pudo evitar. Ahora que despierta a su lado sabe de qué no es un simple gusto, que le quiere de verdad. Uno no anda queriendo despertar al lado de un persona todos los días así como así, solo porque te gusta ¿Verdad? Pero Alex quisiera que esta mañana se repitiera.
-Buenos días, Maki.-…-Sonríe y se gira por completo, luego echa su cabello hacia atrás.-…-¿Dormiste bien?-
-Lo hice ¿Y tú?-
-¿Yo? Pues digamos que me duele un poco abajo pero dormí bien.-…-No deja de sonreír. Aún no supera el hecho de que tuvo su primera vez con Maki ¿Siquiera eso se puede superar? Tal vez si, pero solo habían pasado unas cuantas horas desde que ocurrió así que su emoción y conmoción estaban más que justificadas.-
-Me refiero a… ¿Si estás bien?-
Alex lo comprendió al fin y fue que asintió sonrojado.
-Dije que no me arrepentiría-
No lo había hecho, ni un poco.
-Joder.-…--Se frota el rostro.-
-¿Pasa algo?-…-Ahora el preocupado era Alex.-
-Nada, bueno si… si pasa ¿Ok? La cuestión es que creí que te pondrías histérico cuando despertaras. No estabas en tu mejor estado anoche y… y yo no pude contenerme. Me ha gustado mucho estar contigo.-…-Lo admite sin ningún problema.-…-Pero no voy a mentir y decir que me siento del todo bien, hasta entendería si quieres golpearme, si decides no verme nunca más.-…-Por más doloroso que fuera.-
-Ey, ey tranquilo.-…-Dirige sus manos hacia el rostro ajeno para acunarlo y que lo mire.-…-Yo lo quería ¿Bien? Si, estaba por volverme loco debido a la pastilla pero lo que pedí fue lo que quise, quería acostarme contigo.-…-Alex tiene toda la cara roja y hubiera preferido guardarse esa confesión pedo no soportaba ver a Maki tan frustrado y sintiéndose culpable. No debería hacerlo, tuvo una noche increíble.-…-Y supongo que la calentura del momento me hizo más valiente y sincero, no podía callarme y pedí lo que quise. Eso es todo ¿Ok? Así que deja de decir cosas que ni al caso.-
-Tu ¿Lo dices enserio?-
-Muy enserio.-…--Asiente muchas veces con una sonrisa apenada.-
-Mierda.-…--Fue lo único que dijo antes de acercarse al menor y besarlo con alivio y ganas.-
Se habían besado mucho, habían sonreído mucho y bromearon.
Las cosas habían marchado bien aquella mañana (descartando la parte donde Alex estaba adolorido) pero del resto todo bien. Logró llamarle a su padre esperando un regaño de su parte por no haber llegado a dormir, sin embargo, solo obtuvo una fugaz respuesta...
-“Si hijo, ya tu amigo Young-Nam me había dicho que te quedaste a dormir con él, no hay problema. Nos vemos luego entonces”-...-Cortó la llamada-
¿sorpresivo? Si, su padre era su mayor preocupación pero al parecer todo estaba bajo control.
Min-ki había consentido a Alex en todos los sentidos; le dio de comer, le dio un masaje en la espalda, lo mimo y hasta bailo para el "Touch my body". Alex explotaba en carcajadas con sus ocurrencias y sus chistes, amaba como era y si en un principio pensó que era extraño… ahora no podría verlo con otros ojos, de otra forma. Eso sí sería muy extraño.
-Esa pastilla fue una locura, ¿hice muchas cosas estúpidas ayer?-...-Un color rojizo se apodero de sus pómulos de solo imaginar las pendejadas que hizo.-
-Mmmm, aparte de restregarme tu trasero en la cara... No, nada mas-...-Se encogió de hombros y Alex le propino un almohadazo en su cabeza-
-Idiota-
Vaya, la cuestión había estado más fea de lo que se imaginaba.
-Ya, ya, no te pongas así, bebé-...-Lo abrazo-...-Mejor anda a vestirte, hoy no ensayaras, lo harás cuando te sientas verdaderamente bien-…--No se habían vestido, Alex no mentiría en decir de que quería taparse porque la vergüenza seguía viva, pero se la aguantó ¿Para qué taparse? Maki le había visto hasta el alma.--…-¿Estás bien con eso?-
Alex asintió con una risita nerviosa y cómplice, ya se ve faltando un par de días a los ensayos, pero era justo y necesario si no quiere andar haciendo muecas de dolor en los ensayos. Se levanto dirigiéndose a los tendederos a buscar su uniforme. Llevaba puesta una sudadera azul eléctrico del mayor, le quedaba muy larga pues, tapaba su hombría y trasero. Min-ki se relamió los labios al verle caminar, estaba demasiado sexy con su sudadera y al tener presente que el olor del pelinegro quedaría impregnado en ella... Le resultaba magnifico, tendría la esencia de Alex en una de sus prendas.
Alex estiro su cuerpo para agarrar su uniforme ya limpio del tendedero. Min-ki se había encargado de lavarlo junto con las otras prendas del menor, necesitaba llegar a su casa vestido de instituto y la verdad... Su uniforme olía del asco.
Lo había lavado en la mañana luego de despertarse y mientras cocinaba lavó rápidamente las prendas, como no tenía secadora y quería que se secara rápido, le pidió a la vecina que le hiciera el favor de prestarle su secadora, la señora Lim es una mujer de unos cincuenta años y muy buena así que metió las prendas.
Ya el uniforme después de estar al aire libre estaba completamente seco.
-Huele bien-...-Alex acerco la camisa hasta su nariz llenando sus fosas nasales del fresco olor de su ropa-
-Si, es bueno saberlo-...-Sonrió-
-No sabia que vivías solo-...-Echo un vistazo a todo la habitación-
-Si, mis padres murieron y pues... ya sabes, cuando eso le pasa a personas desafortunadas como yo, deben vivir solos y salir adelante solos-
Silencio.
Incomodo.
-Lo siento, no sabia que...-
-No, no te preocupes-...-Se levanto dirigiéndose al baño, no le gustaba hablar de sus padres-...-Me daré una ducha y ya luego nos vamos ¿si?-...-Agarro su toalla blanca colocándola en su hombro derecho y se adentro al baño-
Alex lo vio desaparecer y suspiró. Bueno, habían tocado un tema delicado al parecer.
(...)
-Bueno Alex, supongo que te veré luego. Descansa y no te sobreesfuerces.-
El mayor había parado un taxi para que Alex pudiera irse.
-Si, pero no te preocupes, apenas me sienta mejor vas a tener clavado en los ensayos y tendrás verme todos los días otra vez.-
-Eso es lo que mas quiero-...-Acaricia la barbilla contraria-
Alex se sonrojó y aferro mas el agarre hacia los colgantes de su mochila. El queriendo bromear y Maki sale con esas palabras tan de repente que lo dejan fuera de base, no es considerado, no lo es y parece no saber el efecto que tiene en su corazón.
El mayor alzo mas su rostro y acerco su boca a la otra dando un tierno beso.
-Adiós, pequeño-...-Se separo y revolvió su cabellera negra-
-Adios, Maki.-…--Se gira con la cabeza agachada. Se siente enfermo.-
Abrió la puerta trasera del auto y se subió en esa parte. El auto arranca y es ahí cuando ve por la ventana la figura de Maki mientras el carro se aleja más y más hasta que le pierde de vista por completo. Alex sonrió casi todo el camino hasta su casa.
No había tenido un día tan especial como ese, la noche más hermosa (aunque fue inducida por unos eventos nefastos) y la atesoraría con mucho amor.