Capítulo 28: Ada. La fraternidad está casi vacía. Un silencio sepulcral me recibe cuando pasamos el umbral de la puerta. Pego un chequeo rápido al lugar, todo está como de costumbre excepto por la ausencia de gente. Will se sienta con Sofí en el sofá, seguro van a estar pegados toda la noche, aunque solo estén separados una semana, dos como mucho. En mi caso tengo sed, así que voy para la cocina. A decir verdad, me siento a gusto en esta casa vieja. Al entrar en la cocina me encuentro con Peter. Él está sentado alrededor de la mesa redonda de los Argentos, con las manos apoyadas en las cienes, un lápiz en su oreja y un montón de apuntes, hojas, resaltadores, fotocopias y libros desparramados por la superficie plana del mueble. ─ Hola, Peter. ─ ¿Ah? Sí, hola─ contesta. Él se refrieg

