Capítulo 29: Ada. Un olor a desinfectante de frutilla llega a mis narices. ¿Por qué siempre percibo el aroma a desinfectante o a lavandina? No lo sé, uno de los misterios de la vida, pero supongo que no todos los espacios de la cuidad huelen a desinfectante o lavandina, tal vez mi nariz es hipersensible, quizás tengo un trauma con ese olor común o en todo caso, estoy medio chiflada. Más segura la última opción. Me pone de malas usar calza apretada. Esta prenda coloca mi ropa interior entre mis nalgas y bueno, yo no disimulo al sacarla de su escondite incomodo, haciendo que de vez en cuando Sofía me rete. Atravesamos un pasillo, rodeadas por el inmenso rosa merengue sobre las paredes, llegamos a la clase preferida de mi amiga; Yoga. Yo nunca hice yoga, o algo parecido, lo más cercano a e

