—¿Cómo te sientes ahora Kant? —pregunto Magnolia sin dejar de observar a su hermana quien yacía sobre la inmensa cama dejando sus cabellos negros extendidos sobre las finas almohadas —Sintiendo una extraña sensación en mi cuerpo. —respondió rápidamente el joven rey mientras acariciaba la mejilla de su compañera— Xavier ¿dijo algo sobre lo ocurrido con Lucia? Magnolia soltó un suspiro mientras se cruzaba de brazos. —Todavía no, sigue pasmado y débil ante lo ocurrido. Es difícil todo. —hablo entristecida, recordó el rostro de su padre y aquella mirada melancólica— Lamento haber colocado el veneno en tu cuerpo, espero que entiendas mis motivos, Kant Este se puso de pie para observar fijamente a la joven, entrelazo sus manos en su espalda y asintió con lentitud. —No te disculpes, solo de

