Un polvorín se levantó en la lejanía. Los caminos estaban tapados por una nube densa de arena que se amontonaba alrededor de los caballos árabes de guerra muestras estos se acercaban hasta el territorio de la tribu Himyar. Se trataba del príncipe heredero y su tío, este último estaba gravemente herido debido a las constantes torturas hechas por los Zamud respaldados por una numerosa cantidad de tribus nómadas del desierto y la lejana pradera; rebeldes que apoyaban a los Chiítas u despreciaban el dominio sunita que en su mayoría eran representados por el Abasida. Shaina salió de la tienda color hueso tras acomodar rápidamente su velo sobre la cabeza, su madre había salido mucho antes que ella a recibir a su marido. Ciertamente Salsa estaba desesperada por ver otra vez a su esposo. —Madre

