CARTA XCVI EL VIZCONDE DE VALMONT A LA MARQUESA DE MERTEUIL Apostaría a que ha estado esperando todos los días después de su aventura, que yo la cumplimentase y elogiase; no dudo que mi largo silencio la habrá incomodado no poco; ¿pero qué quiere usted? Yo he pensado siempre que cuando sólo hay que alabar a una mujer se puede dejar esto a su cuidado y ocuparse de otra cosa. Le doy sin embargo las gracias por lo que a mí toca, y la enhorabuena por lo que hace a usted. Quiero aún convenir, para hacerla enteramente feliz, en que por esta vez ha sobrepujado mis esperanzas. Veamos después de esto si por mi parte he llenado las suyas. No pretendo hablar de la señora Tourvel, porque le desagrada su lento modo de proceder como que usted sólo quiere ir a cosa hecha, fastidiándola todo lo que se

