CARTA LXVI EL VIZCONDE DE VALMONT A LA MARQUESA DE MERTEUIL Usted verá, mi bella amiga, leyendo las dos cartas adjuntas, si he sabido llenar bien sus ideas. Aunque llevan la fecha de hoy, han sido escritas ayer en mi casa, y a mi vista. La que está dirigida a la jovencita dice cuanto queríamos. Es preciso prosternarse ante el profundo talento de usted, si hemos de juzgar de él por el acierto de sus planes. Danceny está hecho un fuego, y seguramente a la primera ocasión no habrá nada que reprenderle. Si su bella inocente quiere mostrar docilidad, todo estará acabado poco después de su llegada a la casa de campo; tengo cien medios preparados. Gracias a su cuidado, soy ya muy decididamente el amigo de Danceny; no le falta más que ser príncipe17. Es muy joven aún este pobre Danceny. ¿Creerá

