CARTA LXVII LA PRESIDENTA DE TOURVEL AL VIZCONDE DE VALMONT Muy señor mío: No quería responderle, y tal vez el embarazo que experimento es buena prueba de que no debiera hacerlo. Sin embargo, no quiero dejarle ningún motivo de queja contra mí; quiero más bien convencerle de que tengo hecho por usted cuanto era posible. Usted dice que le he permitido escribirme. Convengo. Pero, cuando me recuerda ese permiso, ¿piensa que he olvidado con qué condiciones lo di? Si las hubiese yo cumplido tan bien como usted las ha observado mal, dígame en verdad, ¿hubiera recibido una sola respuesta mía? Vea, sin embargo, la tercera, y, cuando usted hace todo lo que es preciso para obligarme a romper esta correspondencia, soy yo la que me ocupo de los medios de mantenerla. Uno hay, pero es el único, y si u

