CARTA LXXVI EL VIZCONDE DE VALMONT A LA MARQUESA DE MERTEUIL O su carta es una broma que no entiendo, o se hallaba al escribírmela en un delirio muy peligroso. Si la conociera menos estaría de veras asustado; y, diga usted lo que quiera, no me asustaría fácilmente. La leo y releo en vano; nada saco en limpio; porque tomar su carta al pie de la letra, no es posible. ¿Qué ha querido, pues, decirme? ¿Es sólo que cree inútil darse tanto cuidado en un enemigo tan poco temible? Pues en ese caso pudiera hacer mal. Prevan es realmente amable; más de lo que cree usted; tiene, sobre todo, el talento de interesar mucho de su amor con la destreza que pone en hablar delante de todo el mundo, sirviéndose de cualquier conversación. Pocas mujeres hay que se salven así del lazo de responder, porque tod

