CARTA XLI LA PRESIDENTA DE TOURVEL AL VIZCONDE DE VALMONT Muy señor mío: Parece que la conducta que ha tenido usted conmigo no se ha propuesto más que aumentar de día en día los motivos de queja que me daba. Su obstinación en quererme hablar sin cesar de un sentimiento que yo no quiero ni debo escuchar; el abuso de mi buena fe o de mi timidez, que no ha dudado hacer usted para entregarme sus cartas; el medio sobre todo, me atrevo a decirlo, poco delicado de que se ha servido para que recibiese su última, sin temer a lo menos el efecto de una sorpresa que podía comprometerme; todo me autoriza a hacerle a usted reconvenciones tan fuertes como merecidas. Sin embargo, en vez de recordar estos agravios, me limito a pedirle una cosa tan simple como justa, y si la obtengo, consiento en que todo

