CARTA CXV EL VIZCONDE DE VALMONT A LA MARQUESA DE MERTEUIL Es cosa inconcebible, mi hermosa amiga, cómo al alejarse dos seres dejan al punto de entenderse. Mientras yo estaba cerca de usted, nuestro sentimiento era uno, nuestro modo de ver el mimo, y separados unos tres meses, jamás nos acordamos en nada. ¿De quién es la falta? En verdad que usted no titubeará un momento en la respuesta; pero yo, más tardo o más cortés, no me atreveré a contestar. Quiero responder tan sólo a su carta y continuar exponiéndole mi conducta. Desde luego, le doy mil gracias por su advertencia sobre las voces que acerca de mí corren; pero aún no me inquieta nada de eso; me creo capaz de desmentirlas en breve. Tranquilícese, apareceré en la sociedad, más célebre que nunca, y siempre más digno de usted. Aguard

