-Estamos atrapados -decía Tobías -Pero no se escucha nada, creo que el oso los devoró y se ha ido.
-Si eso es verdad tenemos que acercarnos y por lo menos cerrar la puerta para estar más seguros aquí
-Lo que debemos hacer es llamar al 911 -decía Alexa nerviosa -Pero yo no tengo mi celular lo dejé en la cafetería.
-Yo tampoco, al ver al oso no me importaron mis cosas y lo dejé ahí -alegaba Jan.
-Bueno creo que ya pasó algo de tiempo ¿Quién se asomara? -preguntaba Michelle.
-Tobías y Jan -sugería Laura
-¿Qué dices? ¿Por qué nosotros? -Preguntaban un poco apáticos.
-Porque ustedes son los hombres, deben protegernos.
-Ese oso no va distinguir entre hombres y mujeres, nos atacará igual -Argumentaba Jan a su favor.
-Las chicas tienen razón -Decía Tobías con voz sería y varonil -Eres el elegido para ir.
-¡Tu también eres hombre tonto! - -reprendía Jan.
-Shuuu no grites o lo vas atraer -le sugería Tobías -además tu eres el guarura y el que sabe artes marciales. Eres nuestra mejor opción. Yo iré detrás de ti.
-Solo iré a la puerta y la cerraré ¿Ok?
-Si anda, lo alentaban los demás.
Jan salió de las mesas y caminó lentamente hasta la puerta. Los demás se agarraban de las manos para desear que todo saliera bien.
-¡Chicos vengan! -gritaba Jan -Esto es increíble.