Noah había querido levantarse de su silla y armar un escándalo en ese restaurante, pero cuando su cuerpo pareció moverse por sí solo y posó su mirada en Nick, fue que se tuvo que recordar que ante los ojos de su prometido ellos “ya no tenían nada”, aunque sabía que no era del todo cierto, porque seguía compartiendo mensajes cada vez que podían, los cuales él se encargó de borrar porque no necesitaba que Mayer descubriera que seguían en contacto. —¿Sucede algo? —preguntó Nick en un tono suave. Noah miró detenidamente su rostro, que parecía un poco preocupado y solo pudo negar con la cabeza. —Nada. —Pensé que algo te disgustaba con respecto a nuestra boda. —No es nada —repitió Noah —estaba pensando en el trabajo. La seriedad con la que lo dijo, habría hecho que cualquier persona le cre

