El ser de traje oscuro se levanta de su sillón y no me da tiempo a apreciar cuando se coloca a mi lado y me agarra con fuerza de la mandíbula. Es tan fuerte como un hombre lobo y consigue hacerme daño. -¿Te atreves a desafiarme sucia híbrida? - El dolor de mi cara está empezando a ser demasiado fuerte y trato de quitar la helada mano del vampiro de mi cara, pero no tengo suficiente fuerza para deshacerme de él y un par de lagrimas caen de mis ojos por la impotencia. Eas me mira desde los cojines en los que está sentada y su mueca de felicidad cambia por una de enfado cuando ve las lagrimas correr por mis mejillas. Con la ayuda de su nuevo amiguito de cuatro patas se pone toscamente en pie y lanza su manita hacía delante apuntando con el indice y el corazón a donde el vampiro me está agar

