Titus me tiene en brazos cuando siento un fuerte dolor en el hombro, me miro y no veo nada, pero al sentir un fuerte tirón veo que Titus sangra en el hombro, justo donde mi dolor está extendiéndose. Subo la mirada por encima de su cuerpo y veo que el campo de entrenamiento se ha convertido en un campo de batalla. Nuestra manada está siendo atacada por los cazadores, junto a lobos salvajes. Gracias al entrenamiento intensivo de estos días todos saben que hacer, pero yo no puedo ayudar, a la pequeña le ha dado por salir justo ahora. Titus acelera su carrera y entra en la clínica, me deja en la camilla del paritorio dándome un beso en la frente. – Vuelvo pronto, aguanta. - Sé que lo dice sin pensar, pero ¿Qué aguante? Una enfermera trata de limpiar la herida del Alfa, pero esta la gruñe y le

