La Diosa y los guardianes nos dejaron, sólo se quedaron con nosotros Abay y Maka que querían estar con su hermanita. Abigail y Diego fueron a por los documentos de los que habló la diosa, mientras que Filipus y Amandine fueron con Daniel y los hermanos a la cueva donde encontramos El Secreto de la Diosa para intentar conseguir información de los grabados que había en el pórtico. Por nuestra parte, tuvimos que llamar a la manada, contar que su futura Alfa había nacido en otro país y que ademas se confirmaba que era una niña y, además, de momento no tenía lobo no fue fácil de explicar. Sexto montó en colora y si no fuera porque ahora no podía caminar ni transformarse estoy segura de que hubiera corrido en su forma de lobo recorriendo Europa para llevarnos a casa, pero las cosas estaban así y

