La fiesta siguió su curso, envuelta en un manto de alegría, aunque también, de tensión. Bárbara procuraba mantenerse cerca de Kristin y su novio, aunque en ocasiones acaparaban a la pareja y a ella la exigían otros invitados. Algunos estaban interesados en su fábrica de bolsos y carteras y otros, en la denuncia que había recibido de PowerData. Ella intentaba ser lo más cortés posible, sin dar muchos detalles de ninguno de los temas. Richard, por su parte, paseaba por el salón con Melissa casi pisándole los talones. Trataba de distraerse con charlas de negocios sin dejar de dar miradas ocasiones hacia Bárbara. No podía evitarlo. Ella era su centro gravitacional. En una ocasión hasta estuvieron muy cerca, aunque abordando a grupos diferentes de invitados, pero la proximidad le sirvió a

