Sander. Suspiro plenamente feliz mientras sigo caminando hacia la farmacia que queda a unas calles de donde estamos con mi bonita. Ella se ha entregado a nosotros, humanito, me he pasado ronroneando como un cachorro mientras estaba abrazado a ella. ¿Tienes una mínima idea de lo dichoso que me siento yo también? Siempre supe que estar con ella iba a ser… maravilloso, pero, después de tenerla, de hacerla mía… y no solo una vez, sino varias veces… Vuelvo a suspirar, es difícil de creer, pero, en serio, que no lograba saciarme de ella, sin embargo, tuve que dejarla dormir, ella estaba muy cansada, me quedé observándola unos largos minutos, acariciando su piel, oliendo sus cabellos hasta que me acurruqué de tal forma, que, si ella despertaba yo también debería de despertar. Concuerdo, adem

